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TRABAJADORES PUBLICOS DEL PS MINISTERIO DE EDUCACION

CONFERENCIA NACIONAL DE LA BTSM 2007 sábado 10 de noviembre

CONVOCATORIA

 IV CONFERENCIA NACIONAL BRIGADA DE TRABAJADORES SOCIALISTA DE LA EDUCACIÓN 10 DE NOVIEMBRE DEL 2007 

Compañeras y Compañeros: Hemos tenido dificultades en la realización de Conferencia Nacional, porque para llevarla a cabo necesitamos de la participación de cada uno de los militantes del país en las Conferencias Regionales y estas no se han realizado en la mayoría del país.
La Dirección Nacional considera necesario y urgente hacer un nuevo esfuerzo para que las Conferencias Regionales se efectúen y elijan democráticamente a sus delegados según cupo asignados. Por lo mismo,  tenemos a bien comunicar que la Conferencia Nacional se llevará cabo el sábado 10 de noviembre del 2007 en la sede de la calle Paris del Partido Socialista, Región Metropolitana.  Participarán en ella los delegados oficiales democráticamente electos para representar a sus Regiones.

 El objeto de la Conferencia Nacional es definir la posición de la Brigada de Educación del Mineduc frente a la situación presente y futura del sistema nacional de educación del país, concordar lineamientos a ser implementados en el período por toda la militancia del sector con los respectivos mecanismos de seguimiento y revisar  nuestra orgánica partidaria para su mejor funcionamiento.

En momentos tan definitorios como los que enfrentamos, es significativo que los socialistas que trabajamos en el Ministerio de Educación nos encontremos en este espacio de reflexión donde manifestemos nuestros planteamientos, entreguemos nuestros aportes y resoluciones para articular nuestra acción política en el corto, mediano y  largo plazo.

Con el fin de agilizar la realización de las conferencias regionales les proponemos los siguientes objetivos e insumos de trabajo. 

OBJETIVOS:
a)     Sancionar Cuenta de la Gestión de la Directiva saliente.
b)     Definir la posición de la BTSM frente al presente y futuro de la educación chilena en torno a cuatros ejes temáticos de discusión: marco regulatorio e institucionalidad, calidad de la educación, financiamiento y estructura orgánica.
c)      Revisión del reglamento de elecciones 2007
 Insumos:
a.   Voto de la última Conferencia Nacional de la Brigada
b.   Voto Político de Educación  aprobado por el Consejo General del  Partido Socialista  de Chile  del   9 y 10 de marzo de 2007.
c.   Proyecto de Ley de Superintendencia de  Educación.d.   Proyecto de Ley General de Educación.
Esperando una activa y entusiasta participación de toda nuestra militancia partidaria se despide fraternalmente.
Directorio NacionalBrigada de Trabajadores de la Educación Socialistas del Ministerio de Educación.
26 de septiembre del 2007


INFORMATIVO Nº1 DE LA COMISION ORGANIZADORA DE LA CONFERENCIA NACIONAL 2007

1.      Constitución de la Comisión Organizadora de la Conferencia Nacional e integrantes. Con  fecha  04 de septiembre se constituye la Comisión Organizadora de la Conferencia Nacional y sus integrantes son: Antonio Salinas, Gabriel Aranguiz, Marcelo Araya, Patricia Vera y Salomón Espinoza. 

2.      Realización de Conferencias por Región para aquellas que no la han realizado Período: 26 de septiembre al  31 de octubre del 2007 Se sugiere que las Conferencias Regionales no realizadas aún, se efectúen entre el 26 de septiembre al  31 de octubre. 

3.      Elección de los delegados a la Conferencia Nacional.  El o los delegados elegidos democráticamente a nivel regional, según cupos asignados, asistirán a la Conferencia Nacional el 10 de noviembre en la sede Nacional de la calle Paris.  La nómina de los delegados oficiales electos deberá ser enviada, según formato, a más tardar el viernes 31 de octubre a  Patricia Vera (patricia.vera@mineduc.cl) y Marcelo Araya ( marcelo.araya@mineduc.cl ) ambos designados por la Comisión Organizadora de la Conferencia Nacional 2007.:  

Nombre CompletoRegiónCédula IdentidadNúmero CelularTiene o no tiene alojamiento
     

4.      Traslado y hospedaje de los delegados de provincia  El traslado y hospedaje de los delegados a la sede de Paris en Santiago será responsabilidad de cada región arbitrar las medidas administrativas del caso para solventar el pasaje y la estadía de el o los delegados electos.

El Directorio Nacional obtendrá recursos, a través de una cuota voluntaria de los compañeros y compañeras de la Región Metropolitana, para solventar el pasaje de solo un delegado por cada una de las regiones extremas: XII, XI, I, II, el otro delegado de estas regiones será solventado por la propia Región.

El desayuno y almuerzo para el día 10 de noviembre será sin costo para los delegados. Aquellos que deseen alojar en el Colegio de Profesores, la Dirección Nacional se compromete hacer los trámites para reservar los cupos de alojamiento, siempre que la región lo solicite con la debida anticipación a los integrantes ya indicados por la Comisión Organizadora Nacional de la Conferencia.

5.      Votos de las Conferencias Regionales   Los votos de las Conferencias Regionales las deben enviar a la siguiente dirección electrónica: cbaeza2001@yahoo.com 6.      El programa y reglamento de la Conferencia será enviado posteriormente y será sancionado por la Plenaria de la Conferencia el 10 de noviembre del 2007. 

7.      Cupos de delegados oficiales por región  

REGIONESNº INSCRITOSNº DELEGADOS OFICIALES
I152
II82
III72
IV182
V202
VI112
VII293
VIII253
IX142
X112
XI82
XII92
XIII1098
 28434
 

"SIEMPRE SE PUEDE SABER MAS"

12 de Septiembre del 2007


Siempre se puede saber un poco más

por  Jorge Arrate

“Siempre se puede saber un poco más”. La frase de la Presidenta Bachelet a propósito de las nuevas iniciativas del Gobierno en materia de derechos humanos recoge plenamente la experiencia chilena y de otros países.

En el caso de Chile, ha existido durante 17 años una postura permanente y sistemática, a veces vocinglera, otras subterránea, que se propone como objetivo cerrar el tema de los derechos humanos. Sus fundamentos han sido expresados de forma distinta: cicatrizar las heridas, reconciliarse, perdonar, reconstruir las relaciones con las Fuerzas Armadas, mirar el futuro. Mirar el futuro… Como si alguien pudiera mirar el futuro sin ser dueño de su propio pasado…

Por fortuna, esa línea que busca impedir la verdad y paralizar la justicia, no ha tenido éxito en ninguno de los gobiernos de la Concertación. Hubo intentos de impulsarla y son de público conocimiento, pero nunca logró imponerse.

En otros países, como Argentina y Uruguay, por vías diversas, el cierre o “punto final” llegó a ser legalmente declarado. No obstante, la fuerza de los movimientos que luchan por la verdad y la justicia y el poder de la memoria histórica ha sido tal que se han abierto nuevos espacios, incluso cuando las posibilidades parecían inexistentes.

No cabe duda que, en nuestro caso, la actitud de permanente vigilancia de las organizaciones de derechos humanos ha sido el factor decisivo para evitar el “punto final”, coadyuvadas por los abogados de derechos humanos, la rehabilitación ética del poder judicial, organizaciones como el Partido Socialista y el Partido Comunista y dirigentes y militantes de todas las fuerzas que forman parte de la Concertación o que se identifican con la izquierda no parlamentaria.

Pensemos por un instante qué hubiera ocurrido de haberse aprobado iniciativas legales que, desde comienzos de los años noventa, han pretendido, de modo subrepticio, poner un límite temporal a la investigación de la verdad y la aplicación de la justicia: podríamos hacer un listado de casos que simplemente se habrían perdido en el olvido, de hechos que hubiésemos ignorado, de culpables que, hoy condenados y presos, andarían libres por la calle.

“Siempre se puede saber un poco más”. La frase presidencial es una reiteración del no al “punto final” y la reafirmación de una política que, en vez de acoger la amnesia colectiva, propone agotar los esfuerzos por la verdad.

* Jorge Arrate fue presidente del Partido Socialista.

CLODOMIRO ALMEYDA

Clodomiro Almeyda Medina: Teoría y Praxis

 La historia muestra que toda organización, institución o agrupamiento de personas, con cierta permanencia en el tiempo, tiende a generar procesos sociológicos que culminan con el surgimiento de personajes que influyen fuertemente en la construcción de su identidad, en la definición de sus propósitos colectivos, en la elaboración de estrategias de posicionamiento frente a otras entidades, en la construcción de comunidad a la que se aspira y en el tipo de perfil que estas organizaciones adquieren frente a los miembros de una sociedad. 

En tal sentido, toda organización social, cualquiera sea su naturaleza y sus fines, surge en un determinado contexto histórico y obedece a una cierta forma de construcción socio-cultural. En otras palabras, toda organización de la sociedad expresa y de algún modo refleja -en su proyecto histórico, en su forma de organización, en los principios y objetivos que guían su accionar, en las formas en que se relacionan sus miembros, en los vínculos que buscan construir con la sociedad- las características históricas y rasgos culturales de la sociedad de la cual emerge.

 

Los continuadores del pensamiento de Carlos Marx han desarrollado latamente la relación dialéctica entre teoría y praxis; insistiendo en que no es posible lograr transformaciones significativas en la realidad si la reflexión teórica o el pensamiento avanzado no son llevados a la práctica, a través de las conductas y de las acciones de quienes las producen, profesan o comparten. Además, sostienen que se requiere de organizaciones con liderazgos nítidos, representativos y con gran capacidad para articular, movilizar y direccionar tales conductas en función de ciertos objetivos.

 

De ahí entonces que aquellos personajes que se transforman en los artífices, líderes y/o arquitectos de estas organizaciones suelen, en la mayoría de los casos, caracterizarse por poseer capacidades especiales para captar y transformar en palabras sencillas los rasgos propios de una sociedad y de su cultura, por convertir en relatos aspiracionales y movilizadores sentimientos y anhelos de distintos sectores sociales, y a la vez, de construir condiciones e instrumentos para canalizar tales aspiraciones y movilizaciones hacia sus propósitos y fines. 

 

Esos hombres o esas mujeres, los llamados egregios o los que Bertolt Brecht denominaba los “imprescindibles”, son los que con sus pensamientos, sus prácticas y comportamientos sociales se convierten en protagonistas, y por tanto, desde su cotidianidad contribuyen a hacer la historia de las organizaciones, y por extensión de sus conductas y consecuencias, a influir en la propia historia de los pueblos. Esos hombres y esas mujeres suelen ser recordados con especial atención o elevadas a la condición de lideres.

 

Clodomiro Almeyda fue uno de esos personajes de la historia y de esos líderes políticos que en el transcurso de su vida imprimió vigor y temple ideológico, fortaleza y unidad orgánica, racionalidad y coherencia política, como también, vocación de servicio público, amistad cívica, credibilidad y responsabilidad política a su partido, a la actuación de sus dirigentes y militantes, y en general, a la política chilena. Por más de cincuenta años Almeyda contribuyó a la formación doctrinal y política de numerosas generaciones de jóvenes.

“Don Cloro”, como lo llamaban cariñosamente amigos y adversarios, contribuyó también significativamente a generar condiciones para que las fuerzas democráticas lograran derrotar a la dictadura e inaugurar en el país un nuevo período político, cuyo objetivo sería entre otros la normalización democrática, la construcción de la justicia social y de búsqueda de la equidad en Chile.

 

Al cumplirse una década desde su fallecimiento, ocurrido un día 25 de agosto de 1997, Don Cloro y su legado humanista forman parte ineludible e insoslayable de la historia de su partido y de la política del Chile de los últimos sesenta y cinco años.

 

Una breve revisión de los aspectos más sobresalientes de su legado permite dimensionar adecuadamente el liderazgo político que alcanzó y la influencia democrática que continúa ejerciendo sobre distintos sectores de la clase política, del mundo académico y de las ciencias sociales.

 

Su legado democrático: Durante toda su vida concibió al socialismo chileno como una forma de organización política y de gestión social avanzada y profundizada, en que la democracia y sus instituciones se fortalecerían en la medida que fueran perneadas por la participación permanente de los más amplios sectores del país. Defendió el sistema democrático en cuanta tribuna nacional e internacional existía. Tenaz opositor al régimen militar y uno de sus principales desafiantes. En marzo de 1987 ingresa ilegalmente a Chile, reclamando el derecho a vivir en su patria. Este gesto de valentía democrática inigualable lo transformó en un líder indiscutido, convirtiéndose en la única persona natural que fuera condenada por el desaparecido Art. N° 8 de la Constitución autoritaria de 1980. Siempre buscó el más amplio entendimiento político entre las fuerzas democráticas y fue gestor relevante en la conformación y desarrollo de la actual coalición de gobierno. Hasta el momento de su muerte no descansó en su lucha por hacer más democrática, representativa y participativa la institucionalidad heredada de la dictadura militar. Sin duda que fue un demócrata ejemplar y un dirigente de su tiempo.

 

Su legado ideológico: Desde el momento de su incorporación al PS se preocupó por solidificar sus conocimientos sobre marxismo y sobre la democracia. Se dedicó permanentemente a la elaboración ideológica y política, procurando ligar teórica y operacionalmente los postulados del humanismo marxista y los principios de la democracia occidental. El rigor ideológico de Don Cloro permitió dotar a su partido de un cuerpo doctrinal siempre actual, en transformación constante y sujeto al devenir sociopolítico de su país. Entendió tempranamente que los principios marxistas no constituían en ningún caso esquemas rígidos ni menos autoritarios, que los trabajadores lejos de ser un mero recurso discursivo emergían como los principales agentes de los cambios y de las transformaciones sociales. Junto a otros pensadores del socialismo chileno perfiló a nivel latinoamericano a su partido como una entidad popular, de fuerte raigambre social y esencialmente democrática, capaz de asumir la conducción de los procesos de transformación que el país y su gente requería. Su sólida formación ideológica no sólo la volcó a la formación de la juventud de su partido, sino que también hacia el mundo social, político y académico. Nadie discute que el socialismo democrático libertario chileno debe en gran medida a Don Cloro su actual vigencia y viabilidad. La idea de un pluralismo ideológico siempre orientó sus pensamientos.

 

Su legado político: Don Cloro mostró gran habilidad política para articular acuerdos y construir consensos, tanto al interior de su propia colectividad política como fuera de ella. El pluralismo, la tolerancia y la unidad de la clase trabajadora fueron su norte permanente. En momentos difíciles supo mantener con firmeza sus ideas y sus planteamientos políticos, aunque ello significara ganarse incomprensiones, adversarios y hasta enemigos. Fue uno de los  arquitectos de la política chilena de la segunda mitad del siglo XX y bregó toda su vida por la construcción de mayorías estables y de clara inspiración ideológica a favor de los más vulnerables. Privilegió siempre la unidad de los trabajadores y de los partidos del pueblo antes que avanzar hacia el entendimiento con otros sectores. El golpe de Estado de 1973, la vida en el exilio, la diáspora de la Unidad Popular y la diversidad de estrategias opositoras existentes, excluyentes entre sí muchas de ellas, lo llevó a buscar acuerdos con las fuerzas políticas inspiradas tanto en el humanismo cristiano como en el humanismo laico. Su visión sobre la política, el valor que le asignaba a los compromisos adquiridos y su habilidad y capacidad para generar condiciones para construir acuerdos estables y consensos políticos amplios es el mayor legado político que dejara Don Cloro.

 

Su legado unitario: En toda la vida política de Don Cloro es quizá el tema de la construcción de la unidad de las fuerzas populares, sociales, progresistas y democráticas lo que más concitó su atención, esfuerzos y trabajo. Al interior de su propio partido, desde su fundación hasta 1979, debió enfrentar sucesivos procesos de fraccionamientos, quiebres y divisiones. Su entereza democrática y su convicción unitaria permitieron en 1989 acudir junto a otros liderazgos internos a la tan ansiada unidad partidaria. Don Cloro sabía que un partido popular y progresista que se propusiera realizar transformaciones sociales y políticas significativas en el país requería necesariamente de la unidad de todos sus integrantes para convertirlo efectivamente en una herramienta de lucha y de cambio para las personas. Por otro lado, Almeyda tenía absolutamente claro que sin la unidad de los demócratas era imposible devolverle a Chile su dignidad, el estado de derecho, el respeto a las personas y el prestigio ganado en décadas de funcionamiento institucional.

 

Su legado moral: El compromiso y la consecuencia política en la vida de Don Cloro emergen como elementos dignos de destacar y de reconocer. Su comportamiento político, de entrega y dedicación a sus convicciones y creencias, siempre lo situaron por sobre la media de los políticos de Chile. Figura indiscutida a la hora de alcanzar acuerdos, compromisos y para garantizar lealtad política a las materias consensuadas. En los momentos más crudos de su relegación ya sea en Dawson (1973) o en Chile Chico (1987), o durante su largo exilio, jamás se dejó doblegar, ni menos amedrentar por las dificultades, la prepotencia o la amenaza a su vida. Su conciencia social no le permitía amilanarse frente a la adversidad y sabía que su actuar constituía un acicate potentísimo para las nuevas generaciones de demócratas y de hombres y mujeres que abrazaban los ideales de la justicia, la libertad y el socialismo democrático. Cuando Don Cloro asumió su propia defensa ante el Tribunal Constitucional de la dictadura que intentó distorsionar su liderazgo político, enlodar su imagen de demócrata, acallar su voz y desdibujar sus pensamientos, ese gesto democrático fue la condena moral a toda la institucionalidad autoritaria y a los fundamentos filosóficos que la sustentaban.

  

Su legado de servicio público: La vida laboral de Don Cloro se centró básicamente en el ámbito público. Su vocación de servidor lo llevó a asumir muy tempranamente responsabilidades ministeriales en trabajo y minería. Fue un entusiasta promovedor de la organización de los trabajadores, destacando su apoyo a la creación de la CUT. También se desempeñó como diputado de la república entre 1961 y 1965. En el gobierno del Presidente Salvador Allende, Almeyda asumió las carteras de relaciones exteriores y de defensa; llegando incluso a ser Vicepresidente de la República. En toda su vida laboral nunca se alejó de las aulas y de la formación académica. Durante su exilio dictó cátedras en diversas universidades de Europa y de Latinoamérica. Con la llegada de la democracia nuevamente asumió funciones públicas, ahora como Embajador en Rusia. Al dejar la embajada se dedicó casi exclusivamente a desarrollar la docencia en distintas casas de estudios superiores. Clodomiro Almeyda fue un genuino servidor público y entendió la política como la forma más sublime y noble de servir a los más vulnerables y de generar condiciones para producir cambios profundos en la sociedad. Progresivamente fue alejándose de la política activa para así dar paso a las nuevas generaciones y para dedicarse con mayor énfasis a la docencia.

 

Su legado partidario: Don Cloro prácticamente estuvo ligado toda su vida al Partido Socialista. En sus 56 años de militancia vivió intensamente el desarrollo de la vida de su partido y medio siglo de la vida política de Chile. Contribuyó a perfilar el cuerpo y el alma de su partido, como asimismo, de la actividad política nacional. Siempre se preocupó de responder políticamente a la realidad del país y de adecuar la estructura partidaria a los nuevos desafíos y objetivos de los sectores populares. Incluso generó gran debate cuando a poco de producirse la unidad del socialismo chileno, en 1989, expresó sus aprehensiones respecto de abrir sin más el partido a las influencias ciudadanas y a los planteamientos carentes de sustentos ideológicos. Rescate y actualización del partido fue su postura. Sostenía que su partido, por los principios que guiaban su accionar, siempre sería actual y que la necesaria modernización de su estructura debía hacerse sobre la base de la identidad, de la historia y de la trayectoria construida durante todos sus años de existencia. “El Partido como lo quiero”, artículo escrito por Almeyda en 1992, señalaba más menos esas ideas y además anunciaba los eventuales “riesgos” a los que se podía enfrentar el partido y la vida partidaria si los cambios no se realizaban en forma aquilatada y con la genuina participación democrática de la base militante.

 

Clodomiro Almeyda Medina fue uno de esos personajes de la historia que supo interpretar y representar a su época, sus anhelos y sueños. Fue además un constructor de sentidos de pertenencia, de identidad colectiva y de aspiraciones políticas y sociales de cambio y de transformación. Dio lo mejor de sí por lo que creía y por lo que aspiraba. Su liderazgo político después de diez años aún es recordado. En otras palabras, fue uno de esos pocos hombres que logran conjugar armoniosamente teoría y praxis.

  

Patricio Bustos Pizarro

 

Santiago, agosto de 2007.

 Artículo publicado en el diario electrónico www.elclarin.cl, el día 24 de agosto de 2007

PROYECTO DE LEY ORGANICA CONSTITUCIONAL DE EDUCACION DE ALIANZA POR CHILE

UNA NUEVA EDUCACION PARA UN NUEVO CHILE

UNA NUEVA EDUCACION PARA UN NUEVO CHILE

 

“La educación en todas sus formas y grados debe responder adecuadamente a los requerimientos actuales y posibles de la comunidad nacional a la que sirve y de la circunstancia histórica en que funciona. Concretamente, en el caso de Chile, hay que formar mentalidades y caracteres capaces de participar, con dinamismo creador, en el proceso de nuestro desarrollo económico, social y cultural, dentro de un mundo en crisis.”

 

Eugenio González Rojas

05 de octubre de 1966

 I.- El pasado vigente: Hace cuarenta años atrás nuestro compañero. Eugenio Gonzáles Rojas resaltaba el rol que le cabe a la educación en los procesos de desarrollo y de progreso de las sociedades democráticas. La educación, en tanto sistema armónico, articulado, dúctil, participativo y orientado a la satisfacción gradual de las necesidades educativas de la población y del país, no puede ser considerado una mera formalidad. En efecto, el Partido Socialista, en el transcurso de toda su historia, le ha asignado a la educación una función fundamental en la formación de las nuevas generaciones, en el protagonismo de éstas en el devenir de la sociedad, en la satisfacción de las demandas educativas de la población más vulnerable, en la realización de sus proyectos personales y en la construcción de una sociedad más libre, justa, igualitaria, participativa y con plena conciencia social. En otras palabras, desde su fundación en abril de 1933, el PS ha situado a la educación tanto en el centro de su proyecto histórico como en el norte de su accionar político, ya sea en el parlamento o en el gobierno. Es más, cada vez que el PS ha formado parte de alguna coalición política, de algún gobierno o conducido los destinos del país con alguien de sus filas, ha realizado aportes contundentes para alcanzar una educación más libertaria, más justa, más igualitaria y conectada racionalmente con las necesidades, los desafíos y las aspiraciones modernizadoras de nuestro país.  En consecuencia, no es casual que hoy los militantes socialistas que trabajan en el Ministerio de Educación, se encuentren próximos a realizar su Conferencia Nacional de la Brigada Nacional de Trabajadores Socialistas de la Educación, con el fin de tomar posiciones acerca del futuro de la educación en Chile, de pronunciarse sobre aspectos sustantivos del actual sistema de educacional y la necesidad de su profundización, desde una perspectiva claramente democrática, no discriminadora e integradora de la realidad nacional. Establecer criterios para la elección de los nuevos dirigentes será otro tema.. La realización de la Conferencia de la Brigada recupera para el PS un ejercicio militante más que necesario, y al mismo tiempo, fortalece la institucionalización de sus estructuras de participación para desde ahí promover en forma permanente procesos colectivos de debate de ideas y de elaboración de propuestas políticas más asertivas.

  II.- Los avances alcanzados: Desde la recuperación de la democracia el PS ha contribuido sustancialmente a elevar las condiciones de desarrollo del sistema educacional existente y a optimizar la gestión e implementación de un conjunto de políticas públicas orientadas a mejorar la calidad de la educación en Chile.  En este sentido, nadie puede desconocer el aporte que ha realizado el PS, tanto en el gobierno como en el parlamento, respecto de la generación de los consensos políticos mínimos y en la elaboración e implementación de diversas iniciativas educacionales que han buscado -en forma paralela- por una parte, garantizar acceso y resguardar derechos de los estudiantes, profesores y apoderados, y por otra, asegurar permanencia y calidad en los servicios educacionales prestados por los actores del sistema.  En los años de gobierno de la Concertación ha aumentado la cobertura educativa en todos los niveles del sistema educacional, ha crecido considerablemente la infraestructura educacional municipal y subvencionada; se ha avanzado legalmente una enormidad en asegurar el derecho de las personas a la educación; se ha incrementado la entrega de textos para el apoyo de los procesos de aprendizaje, se han puesto en la práctica importantes reformas curriculares en los niveles del sistema, se ha retrocedido significativamente respecto de las prácticas autoritarias y arbitrarias que afectaban a los estudiantes, han aumentado paulatinamente las remuneraciones de los profesores y se ha ido mejorando en lo relativo a las políticas de capacitación y actualización de los docentes. También se ha ejercido una mayor supervisión y apoyo en los ámbitos de la dirección y gestión de los establecimientos municipalizados y particular subvencionados. Un conjunto de iniciativas programáticas innovadoras han permitido contener y en otras revertir progresivamente ciertos resultados pedagógicos negativas en establecimientos vulnerables. Se han desarrollado diversas líneas de acción destinadas a mejorar y a potenciar el desarrollo de una mejor convivencia escolar y una mayor participación de los actores del sistema en los establecimientos. Otras iniciativas en discusión en el parlamento buscan introducir mayores niveles de equidad, de distribución y de discriminación a favor de los establecimientos de alta vulnerabilidad y a entregar al MINEDUC mayores atribuciones, controles y exigencias a los socios cooperadores del Estado en su función educativa. Ha habido avances importantes en los últimos 17 años en educación, pero al mismo tiempo hay que reconocer que aún existen situaciones pendientes, zonas grises; áreas que requieren de los socialistas el máximo de compromiso, dedicación y creatividad para enfrentarlas y resolverlas positivamente; favoreciendo con ello a significativos sectores de la sociedad.  Del mismo modo, es importante llamar la atención respecto de algunas tendencias “reduccionistas” que se han ido instalando en la estructura del Ministerio y que buscan resolver con acciones muy respetables y esforzadas problemas puntuales, pero que no gravitan necesariamente en el conjunto del sistema. En tal sentido, es recomendable avanzar hacia miradas y eventuales soluciones de carácter sistémicas que faciliten luego las intervenciones públicas en áreas de real impacto para el conjunto de los actores involucrados.

III.- Los desafíos para el PS en el ámbito de la educación: En el último año Chile ha cambiado significativamente y se visualizan posibilidades para promover y alcanzar mayores avances en el plano de la educación. La denominada Revolución Pingüina, conducida en parte por estudiantes vinculados a la orgánica juvenil de nuestro partido, abrió un cauce e instaló una mirada renovada y saludable respecto del necesario debate a desarrollar acerca del futuro de la educación en Chile. Ese impulso los socialistas debemos aprovecharlo y transformarlo en una gran oportunidad para pensar un nuevo sistema educacional para Chile. 

Ya hemos dicho que los gobiernos de la concertación han logrado importantes avances en materia de educación, sin embargo, nadie puede desconocer que después de 17 años aún permanecen temas pendientes, que son de radical relevancia y significado para el presente y futuro de las generaciones actuales y venideras de chilenos y de chilenas.

 En este contexto, el Partido Socialista tiene una responsabilidad ética, política y social de la mayor envergadura, que no se resuelve únicamente con la presentación de iniciativas e indicaciones que hagan más plural, igualitario y justo el actual sistema educativo imperante en Chile y que, de mantenerse inalterados los principios y valores filosóficos que lo sustentan, y de no variar las actuales condiciones de legalidad, de administración, de financiamiento, de funcionamiento, entre otras, éste continuará reproduciendo desigualdades,  discriminaciones, injusticias, distribución inequitativa de las oportunidades, y serios problemas de calidad que comprometerán seriamente las posibilidades de acceso a buenos trabajos o para continuar estudios. De ahí entonces que la posición del PS frente a las demandas que recaen sobre el sistema educativo nacional no puede ser meramente formal ni menos coyuntural. El momento histórico exige miradas integrales, soluciones estructurales y propuestas políticas y programáticas avanzadas, que recuperen para el Estado un rol más dinámico y fiscalizador de su función educativa y para la sociedad la oportunidad de incorporarse integralmente a procesos pedagógicos de calidad y acordes a las necesidades de sus habitantes. Por lo mismo, la propuesta de los socialista para el ámbito de la educación no puede estar desvinculada ni desconectada de su proyecto político histórico. En otras palabras, en el contexto de la elaboración participativa de un nuevo proyecto político histórico para Chile, los socialistas han de asignarle un rol esencial a la educación y formular iniciativas integrales e integradoras. Los socialistas han de transformarse, en consecuencia, en los principales promotores de una nueva educación para un nuevo Chile. Alguno de los aspectos a considerar por los socialistas son los siguientes: 1.        Reasignar al Estado mayores funciones reguladoras, fiscalizadoras y de intervención en materia de educación, con especial énfasis en los procesos de formulación, de elaboración, de administración, de implementación y en el de desarrollo de los procesos de aprendizajes y en los de evaluación de las políticas públicas educacionales. Un Estado que no se acompleja y que acepta la participación de los privados, pero que se ocupa de establecer normas y regulaciones claras para todos.
  1. La nueva educación para el nuevo Chile debe situar en el centro de toda definición filosófica y operativa el derecho a la educación. Todo chileno, independiente de su condición económica, social, cultural, política, religiosa, étnica y geográfica, tiene garantizado su derecho a recibir educación, sea esta pública o privada. El principio de la libertad de enseñanza no puede, bajo ninguna razón, motivo o circunstancia, impedir, restringir o limitar el derecho a la educación.
 
  1. Una clara opción por la educación pública, por mejorar su calidad y por la necesidad de fortalecer sus procesos administrativos y pedagógicos. Una educación pública que conjugue adecuadamente gestión moderna, dirección democrática y financiamiento racional, con el fin de promover y de estimular crecientemente los niveles de compromiso pedagógico tanto de directivos, docentes, padres y apoderados, paradocentes y estudiantes.
 
  1. La construcción de un sistema integral de educación que permita considerar las variables más relevantes que intervienen en los procesos de formación de las personas, para facilitar tanto el desarrollo de aprendizajes significativos como la aplicabilidad de los contenidos alcanzados. Un sistema que al mismo tiempo sea integrado respecto de todos los niveles educacionales que contemple y de todas las modalidades de educación definidas, de modo tal que facilite la permanencia y el tránsito de las personas por el sistema, desarrollando y adquiriendo todos los contenidos curriculares necesarios para alcanzar una educación de calidad. 
 
  1. La formación inicial docente es clave para garantizar la implementación de una nueva educación para Chile. Al Estado le corresponde establecer las normas y definir los contenidos necesarios para que las instituciones formen a las nuevas generaciones de docentes o profesores. El nuevo Chile requiere de profesores que tengan una matriz formativa más comprometida con el devenir y el desarrollo social y con los procesos de modernización productiva del país. Docentes que se adecuen con facilidad a los cambios y que al mismo tiempo fortalezca los procesos de construcción de identidad y de cultura nacionales.
 
  1. El nuevo sistema de educacional debe contemplar la elaboración, construcción e implementación de nuevos sistemas de administración de la educación, particularmente de la relacionada con la educación del sector público o municipal. Es recomendable pensar en sistemas administrativos más amplios y no tan acotados a las comunas. Para implementar políticas públicas de educación integrales, es preciso pensar en unidades geográficas más amplias (gobernaciones), de tal manera de responder efectivamente a las necesidades, demandas y prioridades, tanto de los usuarios como de las autoridades provinciales, regionales y nacionales.
 
  1. Es necesario también que se formule un nuevo sistema de financiamiento para la educación municipal y para la particular subvencionada. La nueva modalidad de financiamiento debe asegurar el normal y adecuado funcionamiento del sistema, el cumplimiento de ciertas exigencias y estándares de calidad, incentivos para los docentes y directivos, mejoras de infraestructura y equipamiento pedagógico y, fundamentalmente, para invertir en iniciativas o programas innovadores que permitan alcanzar más y mejores resultados académicos para los estudiantes.
Estos y otros temas deben ser trabajados por el Partido Socialista para su nuevo Proyecto Histórico Político para Chile; pero al mismo tiempo, debiesen discutirse por la Brigada de Trabajadores Socialistas de la Educación, en el marco de su Conferencia Nacional del 30 de junio de 2007. Sin embargo, lo más relevante de todo, y que debiese convertirse en un voto político más a presentar en el próximo Congreso Partidario, sería lo siguiente: 1)      Incorporación del los presidentes regionales de las Brigadas Regionales de los Trabajadores Socialistas de la Educación a las Direcciones Regionales del Partido Socialista de Chile, con el fin de asignarle una mayor gravitación a la educación en los ámbitos comunales, provinciales y regionales, y de aportar con insumos y propuestas a las direcciones políticas regionales en materia de educación. Del mismo modo, la incorporación del Presidente Nacional de la BTSE a la futura Secretaría Nacional de Educación, del Comité Central del Partido Socialista de Chile. 2)      Creación en el Comité Central del Partido Socialista de Chile de una Secretaría Nacional de Educación. Una Secretaría que sea permanente y que tenga como función principal el aglutinar o reunir a los dirigentes de todos los organismos del partido que trabajan el tema de la educación, y que al mismo tiempo, elabore permanentemente propuestas que contribuyan a formular los ejes medulares del desafío partidario orientado a la construcción de una Nueva Educación para un Nuevo Chile. 3)      Construcción de un memorial que recuerde a todos los estudiantes, docentes, profesores y académicos socialistas que fueron asesinados o desaparecidos por la dictadura militar, entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990. Es importante rescatar, destacar y recordar el aporte que hicieron esos socialistas por la defensa y/o recuperación de la democracia en Chile. El primer paso en la construcción de una propuesta para la elaboración de una Nueva Educación para un Nuevo Chile es asegurar la convocatoria, el éxito y el resultado de la Conferencia Nacional 2007 de los Trabajadores Socialistas de la Educación. Reciban todos un abrazo fraterno.   Patricio Bustos PizarroEx Presidente Regional BTSE – RMEx Coordinador Regional de Enseñanza Media - RM   Santiago, martes 26 de junio de 2007. 

NUEVA LEY GENERAL, CALIDAD EDUCATIVA Y PERFECCIONAMIENTO DOCENTE

Nueva Ley General, Calidad Educativa y Perfeccionamiento Docente.La educación trasciende a cualquier Sistema Educacional: es preservación y recreación de la cultura; de la identidad personal y nacional.  De aquí que es más necesario que nunca el rediseñar una educación que eleve y  maximice la formación personal, valórica, democrática y respetuosa de la diversidad ciudadana.  Una Educación comprometida con los derechos humanos; con una conciencia ética fundada en valores tan relevantes como: la libertad, la justicia, la participación, la conciencia de la dignidad humana; el ejercicio de los deberes y derechos de los sujetos, el espíritu solidario y el sentimiento de pertenencia y de identidad nacional en un marco de respeto a la mantención y recuperación del entorno ecológico y la construcción de un modelo de desarrollo equitativo y sustentable.     La deficiente calidad de la educación constituye el nudo central de nuestro Sistema Educacional; la Presidenta Bachelet coloca el acento en la calidad en el proyecto de la Nueva Ley General de Educación al afirmar: “Que el desarrollo integral de los alumnos no pasa sólo por el logro de estándares de aprendizaje; su objetivo central es brindar una formación que abarque competencias – conocimientos y valores sustentados en la democracia y solidaridad; generando asimismo un diseño de instrumentos válidos para la implementación de un Sistema Nacional de Evaluación de Logros de Aprendizajes” más adelante establece “Que es deber del Estado garantizar la gratuidad hasta la Educación Media y la calidad de la educación; así como la equidad y la igualdad de oportunidades e inclusión”.La Nueva Ley General surge en un contexto donde la antigua LOCE no garantiza la existencia de buenos centros educativos, accesibles a los hijos de núcleos familiares de menores ingresos; los recientes resultados del SIMCE así lo avalan, alrededor del 40% de los educandos de 4to Básico no se han apropiado de las competencias mínimas en Lenguaje y Matemáticas; el panorama se vuelve más oscuro con el rendimiento en los segmentos más vulnerables, donde más del 50% de los alumnos de los grupos socioeconómicos bajos y medio – bajos no han asimilado dichas competencias, ratificando con ello que las condiciones de origen y las características de los establecimientos educacionales de los estudiantes, salvo honradas excepciones, condicionan sus capacidades en el aprendizaje.  Pero lo que más debe preocupar a los Socialistas y la Concertación es que en lo sustantivo los 10 últimos años no han mejorado de acuerdo al progresión de las condiciones socioeconómicas del país y de las mayores inversiones del Estado en Educación, los que nos lleva a pensar que no necesariamente un mayor gasto en educación se convierte automáticamente en un aumento de la calidad en el Sistema Escolar   El aseguramiento de la calidad de la educación se apoya en el mejoramiento  continuo de los procesos y resultados de los aprendizajes que alcanzan los educandos en  un nivel determinado, considerando el origen y acumulado cultural. Cada establecimiento educativo debe establecer su misión – objetivos y estrategias en armonía con sus profesionales-docentes y entorno para materializar el currículo nacional y lograr los estándares definidos por el sistema escolar; constructo que debe impulsar y potenciar las capacidades para que cada centro educativo pueda gestionar procesos de calidad y proveer el apoyo pertinente, financiando convenientemente los costos y reconociendo oportunamente los esfuerzos y progreso de las escuelas y liceos. La evaluación debe estar al servicio de estos procesos de  calidad, desarrollando las fortalezas y determinando las debilidades para trascenderlas. De igual manera debería continuar estimulándo9se la autonomía responsable en la gestión de todos los centros educativos, en el marco de una transparencia que pasa por la rendición de cuentas por los resultados de su gestión, de su desempeño y balance de gastos e íngresos ; fiscalizando de igual forma el estricto cumplimiento de las normas y consistencia de la información suministrada a sus usuarios.                                                                 La nueva ley coloca el acento en a lo menos cuatro elementos.  Establece mayores exigencias de calidad, un mejor Sistema de Evaluación y eventualmente sanciones para los que no logran avances y lo que es más importante un mayor compromiso del Estado con los sectores más desvalidos; variables muy relevantes e importantes, más aún es altamente preocupante para los socialistas la formación inicial y continua del profesional – docente, como eje central de los procesos educativos, que los prepare y habilite sistemáticamente para la implementación del currículum escolar, didáctica de su disciplina, sistema de evaluación pedagógica, entre las más relevantes.  Una estrategia válida para ir superando estas realidades que habría que complementar con el incremento de la cantidad y calidad del empleo de las horas no lectivas de los docentes a través de un programa continuo, sistemático e intensivo de perfeccionamiento de nuevas capacidades didácticas y pedagógicas de los profesionales docentes que, por supuesto, deben ser monitoreado y evaluado en forma permanente.Por otro lado, es necesario que los centros educativos de mayor calidad eliminen las cortapisas y provean de mayor información a las familias de menos ingresos. En esta perspectiva el proyecto de Gobierno va en la dirección correcta al limitar la discriminación de los centros educativos; sería necesario además complementar esto con la incorporación en la ley de un artículo que la capacidad de pago no constituya un impedimento para el ingreso de los estudiantes a un establecimiento subvencionado por el Estado y no exclusivamente a los colegios municipalizados.Para que el sistema de sanciones opere es necesario que se den copulativamente a lo menos tres condiciones: primero que los centros educativos cuenten con los recursos, oportunidades y tiempos necesarios para mejorar; segundo, que el sistema en su conjunto sea equitativo y no se dé una especie de “competencia desleal” presente cuando algunos colegios seleccionan, expulsan y cobran a los educandos y otros no, y tercero, que se cuente con los instrumentos efectivos y/o alternativas válidas para mejorar los procesos de la calidad.  Dadas estas tres condiciones es necesario examinar cuales serían las estrategias adecuadas para superar la incapacidad de lograr los estándares mínimos de calidad; lo que en algunos casos puede pasar por la mejoría de los procesos de gestión, en esta eventualidad se podría explorar un par de estrategias: las escuelas y liceos deberían incorporar procesos de mejoramiento continuo que los conduzca a la retroalimentación permanente en la perspectiva de instalar un aprendizaje escolar e institucional permanente en los Centros Educativos y  requerir el apoyo de gestores de probada calidad y/o permitir la gestión educativa plurianual ligadas a metas especificas, y por último cancelar definitivamente el funcionamiento de los establecimientos que persisten en una prestación de mala calidad, resguardando eso sí la continuidad del proceso educativo de los estudiantes afectados.En cuanto al aumento de las exigencias presentes en la nueva ley respecto a los sostenedores, adicionalmente se podría indagar si existe realmente una carencia de Centros Educativos en los lugares donde se peticiona la instalación de Nuevos Centros Educacionales, resguardando con esto la inversión pública en educación.En definitiva la Propuesta de la Nueva Ley General de Educación asume la mayoría de los elementos necesarios para potenciar el mejoramiento del Sistema Educativo Chileno y su efectividad estará ligada al complemento que se alcance con otras Reformas Institucionales como la Superintendencia de Educación, a vía de ejemplo, con el despliegue de un conjunto de políticas, programas y proyectos de mejoramiento direccionados a hacer más consistente y efectivo el proceso de reformas dentro de la reforma en la búsqueda de la optimación de la calidad de los procesos educativos.    Álvaro Labra LabraMagister en Política y Gestión EducacionalTalca, mayo de 2007

REGION DE MAGALLANES

 

 

CONFERENCIA REGIONAL

BRIGADA DE TRABAJADORES SOCIALISTA DE LA EDUCACION DE MAGALLANES

 

                                                                              Punta Arenas, 18 y 25 de Mayo,

                                                               lunes 4 y 11 de Junio de 2007.-

INTRODUCCION

 

En varias instancias de estudio y reflexión  los trabajadores socialistas de la educación de Magallanes definimos nuestra posición y planteamiento respecto a la situación presente y futura de la educación y de la coyuntura política actual.

 

Manifestamos:

  • Nuestro Apoyo irrestricto al gobierno de Nuestra compañera Presidenta Michelle Bachellet, quien ha definido como una situación de cambio- que distingue un periodo de otro- la participación de la comunidad, expresado en un gobierno mas ciudadanos; resulta significativo que quienes trabajamos en el ministerio de educación nos encontremos en un espacio de reflexión unidad y propuesta que ordenen nuestra acción política en el corto, mediano y largo plazo.

 

Respecto de los actuales desafíos de la educación Chilena, expresamos que:

 

Calidad.-

 

La apropiación de los valores fundamentales del hombre debe ser nuestro norte, siendo ellos los establecidos en la carta de los DDHH.

 

  • 1. Los socialistas de Magallanes aspiramos a una educación integral que sea pleno reflejo de la sociedad que deseamos construir: justa, igualitaria, inclusiva y de pleno respeto a la diversidad, comprometida con el fortalecimiento de la democracia, la promoción y respeto de los derechos humanos

 

  • 2. La educación es un derecho inherente a las personas que el estado debe garantizar constitucionalmente facilitando el acceso a un sistema publico de educación a cada ciudadano y ciudadana de Chile con altos estándares de calidad en todos sus niveles y modalidades.

 

 

 

  • 3. La educación debe tener una visón de Integración a Sociedad global con perspectiva de futuro y de desarrollo integral, en el que el Desarrollo Humano sea unos de sus pilares fundamentales, junto al desarrollo de conocimientos, competencias, habilidades y destrezas y al dominio de la tecnología.

 

  • 4. La educación de hoy y del futuro debe ser declarativa, en términos de expresar competencias al finalizar procesos, reconociendo así las competencias en los diferentes ámbitos de las destrezas y las habilidades que tenemos los seres humanos, resaltando el concepto del Sistema de Formación Permanente o formación continua con el concepto de reconocimiento de aprendizaje previo para hacer sentido a la educación formal, no formal e informal, preparar para vivir la incertidumbre de una sociedad en constante cambio que es hoy la única certeza del futuro.

 

Debe desarrollarse la capacidad de Discernimiento como una nueva estrategia para valorar y responsabilizarse  del presente y del futuro y desarrollar un comportamiento responsable y una convivencia armónica.

 

Entonces la educación de hoy debe desarrollar:

  • - la capacidad de autocrítica,
  • - del conocimiento pertinente,
  • - de la persona como ser integral y complejo,
  • - preparar para enfrentar la incertidumbre,
  • - preparar para la comprensión y la convivencia

 

Se debe pensar en una educación para el mundo real, contextualizado y significativo, pero integrador en que la persona sea el centro en su desarrollo como ser biológico, psíquico y social.

 

Los socialistas debemos tener una definición y postura clara de la Educación de Calidad que deseamos, que tenga un  sustento ideológico, político, social y cultural, en consecuencia postulamos que el estado también debe tener una visión del país que se requiere para dar a los ciudadanos mayor democracia y participación.

 

 

Financiamiento.-

 

  • 1. Los Socialistas estamos por dar más recursos a la Educación Publica, considerando que este sector atiende a la mayor y más vulnerable población escolar del país y que requiere una educación integral, de calidad en igualdad de condición y oportunidades.

 

 

 

  • 2. Los recursos públicos no pueden usarse para el lucro privado a costa de la propia calidad de la educación por lo cual apoyamos el actual proyecto LGE en este punto.

 

  • 3. Respecto del financiamiento se recogen las tres propuestas planteadas en el voto político.

 

 

Participación, Integración e inclusión

 

  • 1. Junto con ello no apoyamos un sistema de selección de alumnos(as) en ninguno de los niveles de enseñanza porque es incongruente con los valores y principios que sustentan una filosofía educativa humanista, democrática y participativa y por lo tanto en esta parte consideramos debe ser modificado el proyecto de Ley General de Educación actualmente en tramite en el Parlamento.

 

  • 2. Es fundamental fortalecer la participación de los padres y apoderados y de los alumnos al interior de los Establecimiento Educacionales dando mayores responsabilidades que se aseguren y garanticen su aporte en los procesos que se desarrollan al interior de las comunidades tales como el consejo escolar , PEI, los reglamentos de Convivencia Escolar, pues deben velar por la Calidad de la Educación dado que es parte de su calidad de vida presente y futura.

 

 

MARCO REGULATORIO

 

  • 1. En la LGE no aparece la formación técnica superior y hoy la única oferta es privada, sin regulación, por lo que planteamos que el estado debe tener un oferta pública que sea de continuidad de la Educación Media.

 

  • 2. En el contexto de la actual política educativa proponemos una discusión y análisis del Estatuto Docente, con los actores claves, para realizar las transformaciones que se requieran y garantizar una educación de calidad, coherente y pertinente.

Concertación: Las disyuntivas de los desafíos Autor: Patricio Bustos

 Como en los viejos tiempos, nuevamente circulan aires de discusión, debate e intercambio de ideas entre quienes conforman la Concertación de Partidos por la Democracia. Algunos documentos han abierto un espacio de reflexión y de discusión muy necesario y saludable para el futuro de la coalición y del país.  

Los documentos que circulan dan cuenta fundamentalmente de una crisis de sentidos en la Concertación y no sólo respecto de la administración del poder, de cómo gobernar el país o dónde situar las prioridades. Por lo mismo, el debate actual presenta alcances políticos de la mayor trascendencia para los partidos, sus militantes y la ciudadanía que la ha respaldado en los últimos años.

 

En toda su existencia, la Concertación ha experimentado distintos momentos de crisis, generando procesos de inflexión política entre sus miembros y dirigentes, logrando salir bastante fortalecida y con nuevos bríos para enfrentar y ganar las sucesivas elecciones populares que desde 1989 se han realizado en el país. Sin embargo, la crisis actual es claramente diferente e involucra cuestiones sustantivas relacionadas con su razón de ser.

 

Con los resultados de la elección parlamentaria de 1997 apareció con fuerza al interior de la coalición de gobierno un debate que luego fue cristalizando en dos grandes tendencias que comenzaron a ser denominados por los analistas como los autocomplacientes y los autoflagelantes. Los votos que en aquella oportunidad perdió la Concertación generó un interesante debate que luego reapareció con nuevo vigor en 1999, cuando Ricardo Lagos no logra ganar en primera vuelta y se ve obligado a inaugurar en Chile el sistema de segunda vuelta. 

 

Una década ha transcurrido desde 1997. Una década en que el debate de las ideas ha sido  inconstante y cuyo precario ejercicio ha configurado lo que algunos han llamado las dos almas de la Concertación. Una coalición política en cuyo núcleo de ideas habitan tanto posturas liberales como progresistas; es decir, de quienes están por ampliar las influencias del mercado sobre la política y de quienes están por devolverle al Estado un rol más protagónico en el desarrollo y progreso del país.

 

El liderazgo presidencial de Ricardo Lagos contribuyó a que al interior de la Concertación se consolidaran estilos de conducción partidaria y de decisión política que han favorecido el surgimiento de conductas que terminan por “rechazar, excluir o descalificar” a quienes tienen posturas distintas o discrepantes respecto de las oficiales. Es más, tal fenómeno ha traído consigo el aumento de los liderazgos políticos discrepantes del oficialismo partidario y/o gubernamental, al interior de los partidos coaligados. Estos liderazgos suelen ser rápidamente estigmatizados por las autoridades oficiales o los medios de comunicación con calificativos como “díscolos”, o incluso llegando algunos a hacer analogías con personajes políticos de otros momentos históricos.

 

La descalificación o el analogismo estigmatizante, hasta ahora, ha logrado invisibilizar un debate que es más de fondo y que responde a cuestiones sustantivas de la razón de ser de la Concertación. Ha operado una forma psicológicamente agresiva para descalificar al que piensa diferente y al que intenta recuperar para la política un ejercicio que le es propio.

Los partidos políticos, y sus militancias, han perdido paulatinamente el rol que les es más propio: formular ideas, generar debates políticos, intercambiar posiciones y promover en forma permanente procesos políticos colectivos y participativos para la elaboración de propuestas y para la toma de decisiones.

 

Es verdad que en los tiempos actuales la política se ha profesionalizado y que al mismo tiempo se requiere en forma creciente de profesionales de la política para dirigir un partido o para gobernar un país, sin embargo nada justifica que los proyectos históricos, que las definiciones políticas coyunturales y que los programas de gobierno, entre otros, sean elaborados sin la participación de la militancia y al margen de las estructuras partidarias.

 

Revitalizar los partidos políticos, recuperar la masa crítica de sus militantes y generar espacios regulares de participación en las estructuras partidarias y sociales no debe ser entendido como eventual fuente de inestabilidad o de ingobernabilidad para el país. Muy por el contrario, contribuiría a la cohesión social, a la profundización de la institucionalidad política, a mejorar la calidad de la democracia y a redefinir los márgenes de la participación de la ciudadanía en Chile.

 

De no producirse cambios significativos a nivel de clase política y en la forma en que ésta desarrolla la actividad, el consenso político ya no será la construcción de mayorías ni la necesaria concurrencia de las partes para la elaboración participativa de las soluciones, más bien se transformará en la imposición de posturas con un fuerte componente pragmático por sobre visiones construidas a partir del intercambio y de la confrontación de ideas. En otras palabras, la política progresivamente vaciada de su sentido y de su contenido más significativo.

 

Está claro que la diferencia entre el actual debate político al interior de la coalición de gobierno y los anteriores radica en algo muy sustancial. Lo que hoy está en juego es el sentido, la razón de ser y la identidad de la Concertación. Por lo mismo es sano y necesario el debate abierto, sin prejuicios y complejos. La pasión y la vehemencia puesta en los documentos en circulación habla del buen estado de salud de la coalición. Siempre va a ser mejor debatir que reprimir.

 

Un ejemplo concreto lo encontramos en el programa de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet. Es el programa de gobierno socialmente más avanzado de todos los que ha presentado la Concertación a Chile. Sin embargo, a los ojos de los ciudadanos no es del todo viable cuando su implementación debe hacerse en el contexto de un modelo institucional, económico, social y cultural que opera con lógicas claramente de inspiración neoliberal.

 

En consecuencia, el debate que se ha generado en las últimas semanas en algunos grupos al interior de la Concertación debe centrarse fundamentalmente en la necesidad de cambiar el modelo neoliberal y de construir un proyecto de refundación democrática para Chile. En mi opinión, esa es la verdadera disyuntiva y el mayor de los desafíos.

 Patricio Bustos Pizarro Publicado en el diario electrónico www.elclarin.cl, el 13 de junio de  2007