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TRABAJADORES PUBLICOS DEL PS MINISTERIO DE EDUCACION

Intimidación y cultura del silencio

♣por  Abraham Magendzo e Isabel Toledo

La Teletón, la corrupción, el partido de fútbol de Colo Colo y Pachuca dejaron en un segundo plano el suicidio de Pamela Pizarro alumna de13 años del Colegio Javiera Carrera de Iquique. Tragedia a la que por razones éticas y educacionales se la debiera dar un primer orden de importancia. Estamos hablando ni más ni menos del de la intimidación, el matonaje, el acoso que está instalado y enraizado profundamente en nuestra cultura y al cual se le ha dado muy poca atención.

En efecto, la intimidación es un tipo de violencia que no sólo acontece en la escuela ni es propia de la escuela sino que también existe entre los adultos y, por ello, también acontece en el mundo del trabajo. La intimidación no es un fenómeno nuevo. Muchos de los que ya somos mayores recordamos cuanto molestaban a algún compañero o compañera, muchos han sido víctimas sin saberlo y lo han vivido en el silencio y en el dolor.

Pero, fue sólo en 1973 que el médico sueco Heinz Leymannn acuñó el término mobbing, que describe la conducta defensiva de un grupo de pequeños pájaros frente al atosigamiento continuado de su enemigo, un ave rapaz. En los países sajones la intimidación es conocida con el término de bullying para denotar la conducta del toro (bull).

Las múltiples investigaciones existentes muestran que la intimidación es un problema que está en aumento en las escuelas y que, lamentablemente, comienza cada vez más temprano. Se ha establecido que se presenta aún en el jardín infantil.

En nuestro país, no existen estudios que cuantifiquen el fenómeno de la intimidación en las escuelas, pero uno realizado en el año 2005 en la Comunidad de Madrid, deja en evidencia que el 24% de los estudiantes son víctimas de acoso, tanto en hombres como en mujeres; aunque en los hombres el porcentaje es un poco mayor, 26,8% o tal vez sólo más reconocido. En las mujeres, entre las cuales priman las estrategias indirectas de intimidación, acontece en un 21,1%.

Si analizamos con detención el trágico y lamentable caso de Pamela Pizarro podemos constatar con consternación que corresponde al típico episodio de intimidación que ha sido descrito en la literatura educacional y que hoy es tema de preocupación en muchos países del mundo; pero que existiendo en el nuestro no ha sido atendido y es ignorado.

Pamela sufrió agresiones con el propósito intencional de hacerle daño, por más de dos años. Una característica de la intimidación es precisamente que se lleva a cabo de forma constante y reiterada durante un período largo de tiempo. Adicionalmente, es una relación interpersonal determinada por una asimetría de poder. Pamela debía enfrentar sola a un grupo de niñas que la acosaban.

La intimidación es producto de un tipo de relaciones donde a un sujeto se le marca la ausencia de una característica o condición esperada o la presencia de otra que no es socialmente valorada. Pamela era una alumna sobresaliente, con nota promedio cercana al 6.8 y muy hermosa. De acuerdo a la literatura, una vez que una “víctima” ha sido elegida, cualquier característica puede ser utilizada para hacer operar la intimidación.

La intimidación puede tomar varias formas: agresión física: golpear, destruir pertenencias personales del compañero; agresión verbal directa: poner sobrenombres, humillar, insultar; agresión indirecta: generar rumores, inventar historias, excluir del grupo de pares, no dirigir la palabra, amenazar etc. En el caso de Pamela, ésta era objeto de hostigamiento, burlas, golpes, le tiraban el pelo e incluso se lo cortaron ,le robaban objetos, le abrían la mochila. Era objeto de amenazas a través de email y chateo, señalándole que la iban a ahogar en el paseo de fin de año. Lo dramático es que en el fenómeno de la intimidación, y este fue también el caso de Pamela, se identifican diferentes roles: las o los intimidadores líderes: son aquellos o aquellas estudiantes que toman la iniciativa, uno o varios, hombres y mujeres; los o las asistentes del intimidador o intimidadora: son los o las estudiantes que se unen al intimidador; los o las reforzadores del intimidador: son los pares que apoyan al intimidador, por ejemplo, riéndose; los o las defensores: son los pares que tratan de ayudar y proteger a la víctima; los o las testigos: son aquellos estudiantes que prefieren mantenerse alejados de la situación.

Lo más conmovedor es que en torno a la intimidación se tiende hacer imperar una cultura del silencio. Las víctimas suelen no informar a los adultos acerca de la situación que están viviendo, por lo que muchos padres y profesores no saben quién está siendo víctima de una intimidación. Por consiguiente, es de suponer que, hay más víctimas que las que los profesores piensan y que, por lo general, es más fácil identificar a aquellos que intimidan que a quien está siendo víctima.


La cultura del silencio se consolida porque:

- a los estudiantes les cuesta hablar sobre la situación en que se encuentran

- la intimidación es realizada, por lo general, en forma privada donde no se cuenta con la presencia de adultos

- muchos adultos sostienen que los niños son intrínsecamente ‘inocentes’

- muchos adultos piensan que las disputas son normales entre los niños y jóvenes

- un alto porcentaje de profesionales sobre-valoran el rol de la familia, particularmente la figura de la madre, como primera influencia de los niños, subestimando la potencia de la influencia del grupo de pares.

En el caso de Pamela Pizarro, la cultura del silencio operó de manera sistemática. Los padres de Pamela se quejaron en reiteradas ocasiones del maltrato que era objeto su hija. Sin embargo, la directora, autoridades y profesores del colegio, no escuchaban y no procedían. Por el contrario, niegan invariablemente que sabían del asunto. Cabe hacer notar que, sin intención de justificar esta actitud, las autoridades educacionales y los profesores no cuentan con una definición clara y precisa de lo que es la intimidación. De esta manera, se torna difícil poder reconocer a tiempo cuando un estudiante está siendo intimidado. Lo más sorprendente, por decir lo menos, es que el Seremi de Educación resuelve en el infausto caso de Pamela, abrir un sumario para establecer negligencia por parte de la directora y cerrar por anticipado el año escolar de los octavos básicos de la escuela. Este proceder denota claramente que los establecimientos educacionales y sus autoridades no están preparados para atender educativa y pedagógicamente la intimidación. Pareciera que la sociedad en general acepta y tolera los incidentes de intimidación en niños y/o jóvenes. Se argumenta que la mayoría de los adultos no sabe como enfrentar una situación de intimidación. Además, temen que el problema se agrave si realizan algún tipo de intervención. Es importante señalar que los países que han tomado conciencia del problema -que no es el caso del nuestro- han actuado desarrollando una serie de estrategias específicas para enfrentar el problema, que han sido evaluadas y establecida su eficacia. Estas iniciativas han sido financiadas tanto por los Estados, los Ministerios de Educación como por organizaciones de voluntariado. En Inglaterra a manera de ejemplo, todo establecimiento debe tener un programa de atención del “bullying”.

Las estrategias han convocado a diferentes actores: estudiantes, profesores, padres, directivos de los establecimientos educacionales y se realizan a nivel del establecimiento escolar, de la sala de clases y en casos específicos de intimidados o intimidadores. Todo indica que las estrategias más eficaces son los que pueden entenderse como integrales, aquellas incorporan a toda la comunidad escolar y operan en los distintos niveles. Ahora bien, la integración de los padres es considerada en la mayoría de las estrategias, porque ella se define como fundamental. Sólo con el fin de orientar a los establecimientos con fines preventivos, para que situaciones como las vividas no vuelvan a ocurrir deseamos enlistar algunos de los pasos que se recomienda seguir al respecto:

1.- Toma de conciencia - reconocer que el problema existe - reconocer que es un problema grave - no buscar culpables - reconocer que intimidados e intimidadores requieren atención - tomar la decisión de enfrentar el problema - convocar a otros para enfrentar el problema

2.- Diagnosticar la situación - operar con recursos accesibles - operar con los recursos que son familiares - aplicar un instrumento - describir la situación de - colegio - cursos más impactados - casos individuales - jerarquizar las necesidades

3.- Informar y educar - realizar campañas masivas - romper la cultura del silencio

4.- Definir políticas anti-intimidación del establecimiento - participativas (toda la comunidad educativa) - sostenidas en el tiempo - debe definir normas - apuntar a cambiar relaciones interpersonales - apuntar a cambiar climas discriminatorios e intolerantes

5.- Evaluar - reconocer avances - definir nuevas acciones (1)

Ojalá que en nuestro sistema educacional no tengamos que esperar nuevos casos tan fatales y trágicos como el de Pamela Pizarro, para entrar a aplicar modelos preventivos frente a la intimidación. Así como nos globalizamos en otros ámbitos, hagámoslo también en el plano de la intimidación, la intolerancia y la discriminación.

(1) Magendzo, Abraham, M. Isabel Toledo y Carolina Rosenfeld (2004) Intimidación entre estudiantes. ¿Cómo identificarla? Y ¿Cómo atenderlos? Santiago: Lom Ediciones

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Abraham Magendzo K. Cátedra Unesco en Derechos Humanos. Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Fundación IDEAS

M. Isabel Toledo J. Universidad Diego Portales

ANÁLISIS CRÍTICO PRIMER INFORME DEL CONSEJO ASESOR PRESIDENCIAL PARA LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN Y PROPUESTAS SOCIALISTAS

PARTIDO  SOCIALISTA   DE  CHILE

BRIGADA  DE TRABAJADORES  SOCIALISTAS 

MINISTERIO DE EDUCACION

 

 

Santiago 28 de noviembre de 2006

Compañero

Camilo Escalona

Presidente

Partido Socialista de Chile

Presente   

            Por intermedio de la presente enviamos a UD, Directiva Nacional, a la Comisión Política, Diputados y Senadores de nuestro partido,  el documento titulado “Análisis Crítico Primer Informe del Consejo Asesor Presidencial para la calidad de la Educación y Propuestas Socialistas” de la Brigada de Trabajadores Socialistas del Ministerio  de Educación, con el cual queremos aportar a la Conferencia Nacional de Educación del PS en desarrollo.

 

            Pensamos que la  coyuntura política nos permite avanzar fuertemente hacia una educación pública de calidad, gran demanda del pueblo y la sociedad. Liderados por la Presidenta de la República Sra. Michelle Bachelet, todos debemos trabajar por las propuestas que realice al país en torno a mejorar la educación chilena con cambios estructurales que no pueden tardar.

 

            Compañero Presidente la Brigada del Mineduc aprovecha la oportunidad para solicitar una reunión de trabajo con UD, cuando lo estime oportuno, para analizar el cuadro sectorial, especialmente el Mineduc que necesitamos, para enfrentar los cambios que el Consejo Asesor Presidencial  sugerirá a la Presidenta, los cuales se deben  transformar en leyes y luego implementar por nuestro Ministerio.

 

           

 

Lo saludan fraternalmente

   

Carlos Baeza Briones                          Carlos Araneda Espinoza

Presidente                                 Secretario General

                                        382.43.61                                              390.49.31

PARTIDO  SOCIALISTA   DE  CHILE

BRIGADA  DE TRABAJADORES  SOCIALISTAS 

MINISTERIO DE EDUCACION

 

 

ANÁLISIS  CRÍTICO  PRIMER  INFORME   DEL   CONSEJO ASESOR PRESIDENCIAL PARA LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN  Y PROPUESTAS SOCIALISTAS

 

INTRODUCCION

 

El Partido Socialista de Chile en sus postulados históricos, ha planteado que la educación debe ser una responsabilidad preferentemente del Estado quien debe garantizar una educación democrática, laica, inclusiva, igualitaria, participativa y gratuita para todos  los niños y jóvenes de este país sin distingos de clases sociales, económicas, religiosas y culturales. Concibe una educación donde los valores de la justicia, la igualdad y la fraternidad sean los ejes de la formación del nuevo ciudadano para una nueva sociedad.

 El consenso mayoritario del Consejo Asesor Presidencial para la Calidad de la Educación  en relación a que “el Estado ha de hacer esfuerzos por erigir a la educación proveída por agencias públicas en el paradigma de  calidad del sistema escolar chileno” y por consiguiente, “sin perjuicio del diseño de provisión mixta que hoy día existe, el Estado debe discriminar positivamente a ese sector y a quienes educan a los más  pobres, a fin de favorecer la igualdad de oportunidades a nivel del sistema escolar”, nos parece muy significativo y debe ser concretado en leyes que beneficien una educación de calidad para los mas pobres. En este contexto los socialistas del Ministerio de Educación sostenemos que están dadas las condiciones para realizar una gran transformación de la educación chilena, que apunte a los problemas estructurales que todos los estudios e investigaciones sostienen como imprescindibles para avanzar en los cambios que la sociedad demanda. Tenemos como concertación  la mayoría en ambas cámaras, existen recursos y están las condiciones políticas y sociales para realizar los cambios.   Por consiguiente proponemos que el Partido Socialista de Chile asuma políticamente un conjunto de medidas realistas susceptibles de ser implementadas durante el presente gobierno que permitan sentar las bases para dar un salto sustantivo en la mejora de la calidad educativa del país.  A continuación les presentamos nuestra visión política y critica  de las tres comisiones del Consejo Asesor Presidencial.

 

COMISIÓN MARCO REGULATORIO

 Esta comisión, la más notoria por el debate generado, basta leer los pies de página para apreciar las diferencias de la derecha y sectores liberales de la concertación tienen con el grueso del informe. La  Comisión Asesora propone que el Estado debe garantizar a través de su sistema educacional la cohesión social, la justicia para todos, el equilibrio económico, las múltiples funciones de transmisión de los valores que nos caracterizan como sociedad ( solidaridad, respeto a los derechos humanos al medio ambiente, a la convivencia pacifica entre sus ciudadanos, etc.). En definitiva sostiene el informe que el estado debe discriminar positivamente a la educación pública, que esta sea privilegiada con mayor financiamiento y apoyo. Sostienen además que la educación pública se constituya en el paradigma de la educación de calidad del sistema escolar Chileno, respetando la provisión mixta. Leer estos planteamientos de un Consejo creado por el gobierno, después de 16 años de escuchar solo propuestas neoliberales y centrando el eje en políticas de mercado como regulador de la educación, para los socialistas nos parecen de extraordinaria importancia, habla bien de nuestros planteamientos y discursos construidos en esta etapa, los cuales nos han inspirado y hemos hecho múltiples esfuerzo para difundir, a pesar de no ser una política preferencial  de nuestro partido. Otros temas que concordamos son las sugerencias para modificar sustancialmente el marco regulatario, es decir sustituir la LOCE. Situación planteada por los socialistas del mismo año 90 de su promulgación, en el último día de la dictadura. Coincidimos respecto a la provisión mixta de la educación, donde se respecte la libertad que los padres desean para sus hijos y el derecho para acceder a una educación de calidad. Ambos principios deben ser garantizados constitucionalmente. No obstante debemos precisar que para el Partido Socialista la  educación financiada con recursos del Estado, no puede discriminar, seleccionar, expulsar alumnos, ni tener fines de lucro. Aquel sostenedor que aspire a fines de lucro debe optar por un sistema educacional pagado. Las exigencias a los sostenedores deben ser fiscalizadas por el estado, cualquiera sea la institucionalidad. Consideramos valiente y un avance de la democratización cultural de Chile que el Consejo por unanimidad reconozca que buena parte de los malestares del sistema de educación radican en su falta de legitimidad, ya que fue implementada sin consultas a las mayorías nacionales. Lamentamos que el Consejo no alcanzo a tener una posición compartida acerca de la educación por instituciones con fines de  lucro.  Por diversas razones la Comisión Marco Regulatorio  y por ende el Consejo no alcanzó a discutir y menos a tener opinión colectiva o de mayoría sobre temas tan trascendentes o relevantes como los que a continuación  describimos:  v     Del carácter que deben tener las personas jurídicas o grupos o entidades para administrar centros educativos. Tema que los socialistas nos parecen muy importantes por los bajos requisitos que hoy se exigen a los sostenedores. Esperamos que en el informe definitivo se sugiera a la Presidenta aumentar las exigencias en este aspectov     Indefinición respecto al término del Sistema de Financiamiento Compartido y el sentido de lucro que ella tiene. Para los socialistas  este tema es fundamental esperamos que se avance sustancialmente en su derogación.      COMISIÓN DE CONSTITUCIONALIDAD Esta Comisión abordó algunos temas a manera de diagnóstico de la Institucionalidad de la educación chilena relacionados con aspectos administrativos y relativos al financiamiento, a los recursos humanos y a la educación privada financiada por el Estado; sin embargo, lo más sustancial en este informe es la propuesta de reforma de fondo al sistema de Municipalización. Se sugiere que estará a cargo de una entidad administradora de educación pública, se proponen varias alternativas para el reemplazo definitivo (territorial regional o comunal, gobiernos regionales y el Mineduc a través de Corporaciones de derecho público) del sistema municipal creado en 1980 por la dictadura. Los socialistas siempre rechazamos la municipalización de la educación y abrigábamos esperanzas, que con la llegada de la democracia esto sufriría profundas transformaciones. Nos preocupa este tema ya que destacados dirigentes socialistas continúan defendiendo este sistema de administración, situación que se vivió en ultimo Consejo General del PS, es difícil pedir a un Alcalde que evalué objetivamente el desempeño de la educación municipal, es urgente que el PS tome una posición clara  y  precisa   al  respecto. En relación  a las funciones y rol  del Ministerio de Educación los planteamientos son vagos y débiles, aunque volverán a ser tratados en el informe final. Nos preocupa el planteamiento del Consejo en relación a crear una institución que podría llamarse Superintendencia de Educación, sus definiciones se inscriben en los actuales modelos de superintendencia (ver pie de pagina nº 76, pagina 62), es decir con muy poca fuerza y mas reguladores de un sistema de mercado, con personal que se regirá-sostienen- por normas del sector privado.  Los socialistas hemos apoyado la creación de una superintendencia de Educación, pero como un organismo estatal, con amplias atribuciones fiscalizadoras. Nos preocupa este punto, durante los últimos años hemos vividos situaciones paradojales en educación, en que el discurso sostiene un  planteamiento moderno y progresista, pero cuando se implementa, las medidas con decretos o leyes estas representan fielmente el modelo imperante de mercado en Chile. Que mejor ejemplo que las sugerencias hechas por el informe de la OCDE, 2004; que todos en el mundo progresista y de izquierda felicitaron dicho informe, el propio ministro de la época, pero a la vuelta de la esquina, el gobierno y el Ministerio de Educación aprobaba leyes que iban totalmente en contra de las sugerencias de la OCDE (ley de incentivos para directores de establecimientos, externalización de funciones ministeriales, ley de subvención preferencial).  De acuerdo con nuestra propia definición partidaria, es imperativo poner fin al Estado Subsidiario, el cual ha entrado en crisis y, por lo tanto, es necesario avanzar en la consolidación de la democracia; para esto es necesario construir un Estado Social de Derechos (algunas características serían:  con mayores atribuciones y posibilidades de intervención en todos los ámbitos institucionales de la sociedad, con responsabilidad directa en lo que respecta a implementación de políticas sociales y culturales, con ciertos grados de desconcentración y descentralización supervisadas y evaluadas permanentemente).  Terminar con la lógica de mercado en la educación; es decir, terminar con la competencia entre establecimientos, dejar de conceptualizar las escuelas como empresas que disputan los clientes o seleccionan por precios o “se reservan el derecho a la admisión”. Por el contrario, la escuela debe considerarse como espacio de comunicación y desarrollo humano y de formación de ciudadanos; como un espacio en que interactúan personas y que, al mismo tiempo que comparten la herencia cultural legada, se sueña y se dan los primeros pasos en la construcción de una sociedad mejor, sin egoísmos, vigilancias ni controles; en donde cada persona intenta dar lo mejor de sí : estudiantes, docentes, personal y profesionales de apoyo, para cumplir con la aspiración de tener una sociedad mejor. Terminar con la “filosofía individualista” neoliberal o liberal para enfrentar los problemas sociales y educacionales. Debe instalarse una filosofía de cooperación y colaboración entre las personas que construyen una misma sociedad. Fin a la política de “cada uno se las arregla por sí solo”.Poner fin a la idea de que la educación es la panacea para solucionar casi todos los “males” de la sociedad. La educación refleja y reproduce la sociedad en su conjunto, las formas de relación de sus miembros, sus inequidades e injusticias; por lo tanto, el sistema educacional podrá aportar al mejoramiento personal, a  la formación como ciudadano, a la construcción democrática y al desarrollo nacional, si al mismo tiempo en que ocurren cambios para mejorar la educación, se aplican políticas integrales de corte social, distribución del ingreso y cultural a nivel del territorio y la comunidad.  COMISION CALIDAD DE LA EDUCACION  Los siguientes puntos reflejan las principales conclusiones del Informe de Avance, emitido el 29 de septiembre de 2006, por el Consejo Asesor Presidencial para la Calidad de la Educación. Queremos destacar el avance que significa el concepto de calidad de la educación  que entrega  esta comisión el cual sostienen es multifacético, distingue esencialmente dos perspectivas, según la finalidad principal que se persigue: desarrollo personal y social de los individuos y el desarrollo de capital humano para el desarrollo económico. Resaltar el primer aspecto nos parece notable;   en los últimos años, solo se ha destacado el segundo aspecto especialmente por sectores de derecha y productivos del país. Compartimos la idea de fortalecer la institucionalidad de la UCE (Unidad de Currículo y Evaluación del Ministerio de Educación); sin embargo, la condición básica para su buen funcionamiento y cumplimiento del rol asignado, radica en la claridad respecto de la pertinencia, relevancia y significatividad de los contenidos seleccionados socialmente y establecidos como mínimo de calidad, tanto para asegurar el desarrollo personal como para afianzar el desarrollo social, económico y cultural.  A su vez, la condición para asegurar la evaluación y reformulación permanente de los contenidos curriculares es la participación de actores en estructuras dinámicas. No olvidemos que una de las principales críticas a la implementación curricular, fue que  tuvo ausente la participación de diversos actores, principalmente los docentes.  Valorar la JEC, rescatando desde su diseño original el valor fundamental de la generación de un proyecto pedagógico participativo. Una vez más los objetivos de implementación han sido equivocados, al privilegiarse desde los gobiernos de la Concertación y especialmente en la gestión interna del Mineduc el componente infraestructura, por una parte, y desde el lado de los sostenedores la oportunidad de crecer económicamente, por mayor subvención y el aporte de capital. Indudablemente la gran debilidad es la normativa vigente que responde a un modelo subsidiario y la JEC requiere de un estado comprometido con una jornada distinta y con mayor tiempo de calidad para todos los actores  del sistema educacional.       La devolución a la administración del Estado  de los establecimientos TP (3166) si bien es un voto minoritario nos parece significativo, por el pobre aporte a la calidad que han realizado las empresas administradoras de estos establecimientos después de 26 años de gestión, hay estudios que hablan de la mediocridad de sus resultados, los cuales nunca son denunciados por la derecha por el carácter privado de esta administración. La propuesta de mejorar las funciones de los Consejos Escolares nos parece muy importante, especialmente en materias resolutivas. Única manera de avanzar  en los  repetitivos  discursos  de  democratización de la educación que distintos actores realizan.   Revisar la carga horaria en aula de los docentes es un aspecto central de la calidad de la educación y que se complementa con el tiempo total de contratación de lo docentes para el cumplimiento de su función -seamos coherentes con los países que siempre nos comparan en TIMSS, PISA etc.- el cual debe estar compuesto a lo menos por los siguientes ámbitos: i) docencia directa en el aula, ii)tutorías y atención de apoderados, iii) investigación pedagógica y preparación de materiales, iv)trabajo en equipos y desarrollo de proyectos de mejoramiento educativo y v)tareas administrativas.    CONCLUSIONES FINALES   Indudablemente el debate sobre el tema educacional esta siendo monopolizado por la derecha y su poder mediático. Todas las semanas El Mercurio publica artículos criticando los intentos de otorgar mayores atribuciones al Estado y defendiendo el modelo neoliberal de una educación de mercado.  Temas que quedaron pendientes en pauta del Consejo Asesor Presidencial  nos preocupan y nos gustaría la opinión  de nuestro Partido, de Diputados y Senadores Socialistas  al respecto.  El tema  del estatuto docente que ha sido satanizado por la derecha, (y algunos nuestros también) como causal de todos los males en educación, nos preocupan los posibles cambios que al final se presenten al parlamento.  

También apreciamos ciertas incoherencias entre las tres comisiones en se organizo el Consejo Asesor Presidencial, en la primera se releva la importancia del rol del estado y en las otras se disminuye, el tema del lucro se notan serias dudas de tratar el tema en profundidad, el modelo imperante en Chile es muy fuerte, es como el IVA a la cultura, que para los ortodoxos del tema nunca lo han querido eliminar.

 Proponemos a la dirección del PS, a la comisión política, al comité central, a nuestros diputados y senadores, consensuar algunos principios socialistas en educación a defender públicamente y un mínimo de medidas que deben estar en las propuestas definitivas que la Presidenta Bachelet proponga para mejorar la calidad de la educación en Chile.Además sostenemos la urgencia que la dirección del PS designe a un diputado o senador vocero publico de nuestros planteamientos en educación, a fin tener una presencia permanente en el  debate nacional. Al mismo tiempo solicitamos la incorporación de dos integrantes de la Brigada del Mineduc para apoyar la Comisión de Educación del PS, toda vez que representamos a 250 militantes desde Arica a Punta Arenas, los cuales han estado apoyando la labor partidaria y  todas las contiendas electorales en que nuestros Diputados, Senadores, Alcaldes y Concejales han necesitado nuestro trabajo. Sugerimos los siguientes  principios y acciones  a consensuar entre los socialistas en  educación:     1.       EDUCACION PUBLICA DE  CALIDAD: Defender el rol de la educación publica, con un estado fuerte que garantice las condiciones materiales, normativas y administrativas necesarias para transformar esta provisión publica en el paradigma de una educación de calidad, en que todos y todas que lo requieran se sientan personas libres, en igualdad, plural, integradora, laica y profundamente democrática.               Acciones a)       Reforma de la  Constitución  y de la LOCE garantizando el derecho a la educaciónb)      Traspasar la Educación Municipal a Corporaciones Estatales de Derecho Público descentralizadas a nivel regional y/o Provincial.c)       Crear Superintendencia de Educación pública con un carácter regulador y fiscalizador para asegurar calidad educativa, un eficiente y eficaz uso de los  recursos, el respeto a la diversidad y la participación de los actores educativosd)      Fortalecer el Consejo Escolar dotándolo de atribuciones en lo administrativo y financiero de   los Establecimientos  educacionales   2.       NUEVO SISTEMA DE FINANCIAMIENTO EDUCACIONAL: Crear un sistema de financiamiento educativo que de cuenta de las necesidades reales educativas en todos los niveles de la enseñanza, desde prebásica hasta superior. Este modelo debe apuntar a garantizar acceso y calidad, haciéndose cargo de las desigualdades estructurales del alumnado y los establecimientos. Para ello debemos incrementar el aporte fiscal en educación al menos a un 7% del PIB, inicialmente.                Acciones a)       Reformar el sistema  de  subvenciones por asistencia media a una por matricula por alumnos cuya unidad sea la UF, corregida  con matricula de fin de año. b)      Aumentar subvención a 6 UF escuelas 2 quintiles mas vulnerablesc)       Destinar 10% del cobre para la educación publica                           3.       TERMINAR CON EL FINANCIAMIENTO COMPARTIDO: Derogar  a la brevedad y con un programa gradual el financiamiento compartido en educación, la Concertación cuenta con los votos para resolver este punto en ambas cámaras.  4.       EDUCACIÓN FINANCIADA POR EL ESTADO SIN FINES DE LUCRO: La mayoría del país exige el fin del lucro en la educación, y requiere una posición precisa respecto al no financiamiento de negocios educativos con recursos públicos  5.       NUEVO CONCEPTO DE  CALIDAD EDUCACIONAL PARA TODOS: La calidad educativa requiere condiciones de equidad y no discriminación; al tiempo que debe ser evaluada con indicadores integrales vinculados a los fines educativos, no sólo al desarrollo de capital humano. Esto implica construir participativamente indicadores de calidad que vayan más allá de las limitadas pruebas estandarizadas, como el SIMCE.                         Acciones a)       Proponer pruebas nacionales de calidad en  áreas de la formación amplia de los estudiantes (Cuestiones valoricas, convivencia democrática, formación cívica, deportivas, etc.) 6.         FORMACIÓN DOCENTE DE CALIDAD: Existe consenso que la formación inicial docente y la continua  deben ser coherentes con las políticas publicas que desarrolla el país. Debe construirse  un programa nacional  que permita solucionar las falencias en este aspecto. También estas políticas deben estar relacionadas con la carrera docente de los profesores, en una línea continua que permita atender las necesidades de lo sectores mas postergados.                        Acciones a)       Proponer transformación total de la formación docente mediante leyes que obliguen a las universidades a responder por un estándar mínimo.b)      Los mejores egresados de pedagogía premiarlos con un bono especial  de sueldo por trabajar tres años en los sectores mas vulnerables.(a mayor antigüedad en estos sectores y coherentes con la evaluación docente aumenta el bono de  compromiso social)c)       Crear programa de formación pedagógica para profesionales interesados en ejercer la función docente    

   

Santiago 28 de noviembre de 2006

 

 

DIEZ TESIS SOBRE EL PPD Y LA ÉTICA PÚBLICA. Por Carlos Peña González.

Déjenme, ante todo, agradecer al Partido por la Democracia, y a su Presidente, la invitación para intervenir en este Consejo y darles a conocer mis opiniones sobre la ética y la política, un tema que hoy día, sin ninguna duda, merece ser reflexionado atendidos los hechos de corrupción, las infracciones a la ley y las disputas en que se han visto involucrados militantes de diversos partidos de la Concertación y que agobian el ánimo de todos quienes se interesan por los asuntos públicos o participan directamente de ellos. A fin de favorecer la discusión en torno al problema del que ahora debemos ocuparnos, voy a expresar mi punto de vista en la forma de diez tesis más o menos breves acerca de la relación entre ética y política en Chile.  Cada una de estas tesis intenta dar una respuesta a la siguiente pregunta: ¿por qué, a pesar que sabemos cómo debemos comportarnos en política, no somos capaces de hacerlo? ¿Por qué, a pesar que conocemos las reglas del buen comportamiento, no somos capaces de estar a la altura? Mi primera tesis es que la política en Chile siempre ha sido una política algo clientelística y que la gestión del Estado en nuestro país siempre ha sido influida de manera más o menos explícita por intereses privados.  Existe abundante evidencia a favor de esta primera tesis; pero creo que para darle plausibilidad basta que cite dos que se encuentran suficientemente acreditadas en la literatura.  Algunas investigaciones mostraron ya a principios de los años setenta –es decir, poco antes que el golpe militar interrumpiera a la democracia- que la política en Chile estaba estructurada en torno a personas cuya labor era intermediar entre los intereses individuales o particulares de los votantes, por una parte, y el poder central del estado, por la otra. Las investigaciones mostraron que la competencia política a nivel local estaba fuertemente ideologizada e inspirada por el sistema de partidos y que solía ser una competencia encarnizada a pesar que los municipios prácticamente no poseían una disposición relevante de recursos ¿Qué explicaba esa paradoja consistente en que se luchara tan denodadamente por una estructura como las alcaldías que, en apariencia al menos, no poseían la capacidad de distribuir recursos? La explicación más plausible es que los poderes locales permitían operar como political brokers, en una especie de corretaje o de mediación hacia el poder central que -este sí- distribuía recursos y prebendas. En suma, lo que hoy día llamamos operadores existieron desde antiguo en Chile y eran verdaderos racimos de personas que se disputaban cargos locales para hacer gestión ante el poder central a favor de intereses individuales. Y desde luego entre esos intereses individuales se encontraban los puestos de la administración estatal que se manejaron en Chile casi siempre como un botín a favor de quienes ganaban las elecciones. Solemos olvidarlo, pero en Chile hasta el gobierno de Jorge Alessandri (el paradigma del buen comportamiento para la derecha) el Congreso Nacional confería facultades extraordinarias a los presidentes entrantes quienes, así, podían disponer de parte de esos cargos para quienes eran sus partidarios. La práctica de las facultades extraordinarias, la práctica del botín, se mantuvo durante los gobiernos de Frei y Allende por la vía de contratar plantas paralelas, una costumbre en el manejo del estado que se ha mantenido luego durante los gobiernos de la Concertación. Por supuesto, no se trata aquí de consolarse con la historia y alcanzar rápidamente la conclusión de que como las cosas siempre han sido así, debemos resignarnos a que sigan siendo de la misma forma.  Nada de eso. Pero no sacaríamos nada con hablar de corrupción o de política clientelística si no somos capaces de ver la realidad y tomar nota de que se trata de una forma de conducta fuertemente arraigada en nuestra cultura política. Una forma de conducta, de otra parte, que tiene algunas explicaciones que quizá permitirían corregirla.  La más obvia de todas es que nuestro país tiene una estructura asociativa más bien débil y una tradición de estado muy fuerte que ha estimulado el surgimiento de una cultura de la mendicidad hacia el estado que es aprovechada por quienes viven de la política. Algo de eso, creo yo, le ha ocurrido desgraciadamente al Partido por la Democracia. Al fomentar la idea de un partido ciudadano, un partido que, como se decía hasta hace poco, lucha como un león por los intereses de la gente, estimuló la persistencia de ese patrón de conducta que –de acuerdo a la literatura- estaban generalizadas en Chile ya hacia comienzos de los setenta. Quizá una de las ocultas razones del éxito del PPD ha sido esta: su política ciudadana y de servicios ha conectado bien con esa tradición tan persistente en la cultura política chilena. Alguien dirá que entonces todos los partidos tienen algo de eso. Es cierto. Todos tienen algo de eso, pero no todos tienen, como el Partido por la Democracia, los deberes y la responsabilidad histórica de ser un partido de gobierno. Los partidos de gobierno –no lo olvidemos- tienen deberes superiores a los de la oposición.   Mi segunda tesis es relativa a un defecto estructural de la política en Chile que atrapa a la centroizquierda en medio de una paradoja: hoy día la política requiere cada vez más dinero; pero los partidos de izquierda están lejos de las fuentes que lo producen. Hoy día existen relaciones cada vez más estrechas entre el dinero y la política. En una palabra, no se puede hacer política sin dinero. Y mientras la derecha posee amplias fuentes de financiamiento privado o posibilidades de encubrir donaciones, ello no ocurre con los partidos de izquierda o centroizquierda que, para lograr visibilidad debe recurrir, mediante diversas artimañas, al dinero público.  En esta materia, es justo decirlo, sería mentiroso poner a la derecha del lado de la virtud y a los partidos de la Concertación del lado del vicio. Todos han pecado, aunque de diversa forma, en esta materia y sería útil de una buena vez mejorar las formas de financiamiento público de la política.  Una política democrática de calidad es un bien público que requiere, en lo fundamental, ser financiado con cargo a rentas generales. Si queremos contar con una política de calidad –una política que haga más vigorosa a la democracia y evite el abuso- debemos financiar con cargo a rentas generales a los partidos. Mi tercera tesis alude a las oligarquías. En general, los partidos deben esmerarse por hacer circular las elites y por renovarlas. De otra manera surgen oligarquías y grupos que se acostumbran a vivir de la política y acaban aferrándose a ella a cualquier costo. Estar largo tiempo en el poder genera ocasiones para la corrupción y para la captura del estado. La razón de ello es que cuando las elites no circulan, se produce lo que pudiéramos llamar una pérdida de capital humano de parte de quienes se dedican a la política. Llega un momento en que quienes hacen política no saben hacer otra cosa y pedirles entonces que vivan fuera del estado es como pedirle a un pez que viva fuera del agua, o de la pecera, podríamos decir hoy. Para remediar este problema se requieren de reglas y de procedimientos que permitan que las elites circulen y un sistema de administración estatal que suprima la discrecionalidad en la asignación de cargos, efectúe evaluación por desempeño y estimule la meritocracia.  Mi cuarta tesis se relaciona directamente con el Partido por la Democracia. El PPD posee una orientación instrumental que calza como un guante con el estilo clientelístico que estuvo arraigado en Chile desde antes del golpe militar y con la cultura aspiracional que ha surgido en Chile.  Quizá esta haya sido la razón de su éxito repentino y quizá esté aquí también el germen de su fracaso. Porque, para qué nos engañamos, nadie puede definirse a sí mismo como un partido instrumental. Un partido instrumental –que fue la definición original del PPD que caló muy hondo en quienes hoy son sus militantes- es un partido, por supuesto, atractivo, porque evita las definiciones y permite que moros y cristianos, tirios y troyanos, formen parte de él. Un partido instrumental es por definición un partido amplio, tan amplio que arriesga el peligro de renunciar a cualquier criterio sustantivo que permita controlar la acción de sus militantes y de sus miembros, un partido que en vez de alimentar con ideas la acción colectiva la alimenta de pura voluntad de poder, un partido, en fin, que arriesga el peligro de que su único parámetro de éxito sea el electoral incluso a cambio de renunciar a todo. Y la política, lo sabemos ustedes y yo, no puede hacerse únicamente de esa manera.  Es verdad que allí donde la política existe hay apetito por el poder y el deseo de instalarse en el estado. Eso es cierto y sería torpe negarlo: quien se dedica a la política desea instalarse en el estado y por eso la política supone, en algún sentido, un fuerte deseo del poder.  Pero la política no puede ser reducida a eso.  Los seres humanos se mueven por ideas y por intereses y en saber equilibrar ambas cosas, subordinando los intereses a las ideas, consiste la política democrática. Si la política democrática fuera la simple promoción de intereses, una simple lucha en la que el más sagaz y más rápido aplasta al más lento, en la que el pez más grande devora sin problemas al más chico, entonces carecería de toda dignidad y sería simplemente ¡la continuación del mercado o la continuación de la guerra por otros medios! Pero un partido que se quiere democrático y progresista y de izquierda como el PPD no puede creer eso: ¡no puede ser un partido donde el cinismo o el escepticismo se instale en sus principales líderes y contagie e infecte a los mejores de sus jóvenes militantes! Pero ¿cuál podría ser el antídoto para este germen que, como digo, anida en el PPD y que acabará haciéndole daño? No hay, me parece a mí, otro antídoto que las ideas. El PPD debe definir un puñado de ideas básicas que sean un poco más densas que la noción de ciudadanía, o de derechos de las minorías, que le gusta esgrimir de vez en cuando a algunos de sus dirigentes.  Las ONG´s pueden sobrevivir y andar por el espacio público esgrimiendo el único lema de la ciudadanía y de los derechos; pero un partido político que aspire a orientar de verdad la vida colectiva y a modelar el futuro que tenemos en común debe ser capaz de ofrecer más que eso y no debe olvidar que sin ideas firmes y claras no es posible orientar la conducta.  Los partidos no pueden ser muy ideologizados, es cierto, pero hay algo peor y más dañino a veces que el exceso de ideología: se trata del nihilismo donde vale y finalmente nada importa. Mi quinta tesis afirma que los partidos sin ideas, como yo creo ocurre con el PPD, estimulan las conductas facciosas que confunden la lealtad con los pactos de silencio, el triunfo en el corto plazo con el éxito y el protagonismo en los medios de comunicación con el genuino liderazgo. Los padres fundadores de la democracia norteamericana siempre llamaron la atención acerca del peligro de las facciones para la vida democrática. Las facciones o las oligarquías partidarias son grupos de interés que en vez de competir, intentan por diversos medios tomar el control interno de los partidos hasta hacer de ellos una especie de marca que los dirigentes simplemente administran. Esta política del franchising reparte las candidaturas como si fueran licencias, los espacios de influencia como si fueran cuotas de mercado y siempre acaban cobrando el uso de la marca con el acceso a una porción de los fondos públicos.  Todo eso está ocurriendo hoy día mismo con el PPD. Nada de esto, como ustedes comprenden, es muy digno y los partidos políticos en Chile deben luchar cotidianamente contra las facciones y las máquinas que toman su control y los desproveen de todo sentido del interés público. San Agustín, en la Ciudad de Dios, dice que los reinos sin justicia no son más que simples bandas de ladrones. Parafraseando a San Agustín podríamos decir que sin ideas firmes que orienten la conducta, los partidos equivalen a simples facciones, a meros grupos de presión que quieren capturar al estado.  Mi sexta tesis alude a las transformaciones que ha experimentado nuestro país y a la manera en que ello influye en nuestras pautas de comportamiento. Hoy día, como consecuencia de la expansión del consumo, estamos en un momento de tránsito cultural que exige de los partidos, más que nunca, la capacidad de orientar la conducta de sus miembros.  Uno de los fenómenos acerca de los que se ha llamado poco la atención es que en nuestro país estamos transitando a una sociedad donde las referencias que habitualmente permitían sujetar y orientar el comportamiento –desde la Iglesia al barrio- están desapareciendo. Ello es resultado de que hoy día, a diferencia de apenas ayer, el espacio público está poco a poco siendo más diverso y los viejos prestigios sociales se están redistribuyendo. Todo eso influye en un cambio en las pautas de comportamiento y en el surgimiento de un cierto relativismo a la hora de decidir qué cosas son correctas en la relación con nuestros semejantes y cuáles no.  Por supuesto, no podemos pedirle a los partidos, o al PPD, que encare por sí sólo los desafíos de esas transformaciones; pero una conciencia más alerta y más reflexiva acerca de los desafíos de la modernización cultural resulta inevitable. La autonomía individual y el deseo de éxito son muy importantes para una sociedad que se moderniza; pero ello requiere la existencia de unas pautas compartidas a nivel de nuestra cultura colectiva que es deber de los partidos contribuir a configurar. La séptima tesis que deseo exponer ante ustedes es relativa a cuáles son los estándares de comportamiento exigibles en el ámbito de la política. En el ámbito de la política no basta con actuar dentro de la ley, hay que mantener una conducta que cultive la reciprocidad y las virtudes que están a la base de la democracia. Por estos mismos días suele oírse de parte de aquellos sobre quienes pesan sospechas de corrupción, que ha de presumírseles inocentes y que en tanto los tribunales no digan la última palabra hay que suspender el juicio. Se dice que antes de emitir cualquier juicio hay que oír a los jueces y, como se decía hasta hace poco, dejar que las instituciones funcionen. Pues bien. Debo decirles que yo no estoy de acuerdo con nada de eso. Esas opiniones a la hora de la política y de eso que se llama ética pública son un error. Los deberes de quienes aspiran a conducir el destino que tenemos en común son deberes superiores al simple respeto de la ley. Quienes se dedican a la política no pueden decir, como el resto de los ciudadanos, que son libres para hacer todo lo que la ley no prohíbe y que en ese ámbito nadie puede juzgarlos. Los políticos profesionales poseen un estándar de comportamiento más alto que la mera sujeción a la ley, están expuestos no sólo al juicio de los jueces, sino al escrutinio de la prensa y de la ciudadanía, que esperan que ellos den muestras, más que el común de los mortales, de que poseen virtudes cívicas, que son capaces de cultivar el diálogo y el respeto a los otros y a no saltarse las reglas con el único fin de ganar por cualquier medio. La octava tesis es que hay que aprender de la experiencia en vez de esmerarse en olvidarla.  El PPD y la DC –es justo reconocerlo- ya habían experimentado alguna vez el bochorno de la corrupción o de la apariencia de corrupción y ninguno de los dos hizo lo necesario para extirparla, fuera de unas cuantas declaraciones más o menos retóricas que dejaron todo tal como antes. Olvidaron que la corrupción no es producto de la ignorancia, no es resultado del hecho que la gente desconozca las reglas del buen comportamiento y olvidaron que, por lo mismo, no se saca nada con recordar las reglas cuando se contravienen. Hay que cambiar las estructuras y los incentivos. Nada de eso, sin embargo, se hizo cuando este tipo de hechos ocurrieron el año 2.003. Desperdiciaron esa oportunidad y eso no debe ocurrir de nuevo. La novena tesis –como ven, ya llego al final- es que en Chile hemos hecho del emprendimiento, de la innovación y de la audacia el paradigma de todas las virtudes. Y que todo eso ha perjudicado a la política democrática. Desgraciadamente lo que es bueno para los negocios –la rapidez y la innovación- no es bueno para una política democrática.  La democracia requiere virtudes más sencillas y más quietas que aquellas que son necesarias para hacer un buen negocio. La política en vez de negocios rápidos, requiere acuerdos de largo plazo; en vez de dejarse hipnotizar por los intereses personales necesita creer y tener fe en que hay intereses comunes que a veces tienen primacía; en vez de sólo satisfacer intereses, requiere estar animada por el deseo de realizar ideas. Pero desgraciadamente en nuestro país hemos trasladado los códigos de los negocios a casi todas las esferas de la vida, incluida la política, y la izquierda en vez de hacer algo para evitar eso simplemente se ha sumado al coro de esa insensatez creyendo que  eso equivale a la modernidad. En fin, y esta es mi última tesis, pienso que es necesario recordar a quienes han hecho de la política su vocación, que la democracia es una empresa colectiva que reposa sobre el cultivo de algunas virtudes y el respeto de algunos valores. Y que si la democracia puede ser neutral y tolerante respecto de muchas cosas, no puede serlo respecto de sí misma. La política democrática como aquella a la que cada uno de nosotros aspira, descansa sobre la idea que, en medio de la competencia por el poder, todos formamos parte de un mundo en común que debemos cuidar. Esa idea es la que permite que cada  miembro de la comunidad política pueda trascender su subjetividad hasta encontrarse en un “nosotros” que favorece la comunicación y la vida compartida que son la base de la vida cívica, del diálogo y de la experiencia ciudadana. Sin ese tipo de ideas y valores cívicos, la vida colectiva deja de ser un ámbito en común, con lealtades recíprocas entre sus miembros y por eso los partidos, más que cualquiera otra organización, deben desarrollar entre sus miembros la idea que la democracia es una empresa común que compromete a todos los contemporáneos, pero también a quienes nos antecedieron y también a los que vendrán. Ese tipo de compromiso cívico que los partidos deben contribuir a desarrollar, y sobre el que se soporta la democracia, es el único antídoto definitivo contra la corrupción, porque a fin de cuentas, y no debemos olvidarlo, la democracia no logra funcionar sino cuando un puñado de sus hombres y de sus mujeres son capaces de amar a su patria y a su comunidad más que a su propia alma.

Consejo Asesor de Educación fija su cronograma final de trabajo

Consejo Asesor de Educación fija su cronograma final de trabajo


Para cumplir con el mandato entregado por la Presidenta de la República Michelle Bachelet al Consejo Asesor, se ha establecido un cronograma general que permitirá optimizar el tiempo y facilitar el trabajo de estas últimas semanas.

Las propuestas que están elaborando las distintas comisiones deberán ser consensuadas por los consejeros participantes en cada grupo hasta el viernes 17 de noviembre, a las 18:00 horas. En este plazo deberán acotarse las discusiones, definir al o los responsables de la redacción para cada sub-tema y acordar el Informe Final de la respectiva Comisión. En el cuerpo de este texto final deberán estar incorporadas las distintas visiones que existen acerca de un tema determinado, además de las conclusiones del Pre-Informe entregado el 29 de septiembre a la Presidenta Bachelet. Cada Comisión definirá si es necesario hacer jornadas especiales de trabajo para aprobar en plenario tal texto.

En una segunda etapa, que se prolongará entre el 18 y el 22 de noviembre -y en un trabajo más concentrado en la Secretaría Ejecutiva del Consejo- se integrarán en un solo texto los informes de las cinco comisiones. Quedará conformado así un texto preliminar del Informe Final, al que se le hará una primera edición de estilo.

Entre el 23 y 27 de noviembre se contempla la revisión individual del Texto Preliminar por los consejeros. Las observaciones deberán ser realizadas en un formulario ad hoc, haciendo referencia al número del párrafo observado y ser enviadas por vía electrónica. Éstas serán recibidas hasta el mediodía del 27 al correo electrónico de la Secretaria Ejecutiva del Consejo.

En la etapa siguiente un Comité de Redacción editará el texto final, incorporando las observaciones recibidas. Esta tarea se realizará entre el 28 de noviembre y 4 de diciembre por el Presidente y la Secretaria Ejecutiva del Consejo; los coordinadores y vicecoordinadores de las cinco comisiones. Existe la posibilidad de agregar algún nuevo consejero o reemplazar a algún integrante de este Comité de Redacción que se vea imposibilitado de participar, cautelando que su tamaño permita el cumplimiento de la meta propuesta. Esta decisión se tomará el viernes 3 de noviembre.

Durante dos días (5 y 6 de diciembre) los Consejeros podrán dar una revisión final al texto en las oficinas del Consejo, previo a la entrega del mismo a la Presidenta el día 11 de diciembre. Se habrá cumplido así con la gran responsabilidad de entregar a la Presidenta Bachelet un conjunto de propuestas para enfrentar los problemas más acuciantes por que atraviesa hoy la educación chilena.

Subvención preferencial e igualdad de oportunidades en el sistema escolar

* Centro de Economía Aplicada, Universidad de Chile, y consultor equipo de Desarrollo Humano, PNUD. La Tercera, noviembre 18, 2006

* Pablo González El proyecto de ley de subvención preferencial, que se tramita actualmente en el Congreso Nacional, pretende quebrar más profundamente nuestra historia de reproducción de las desigualdades, enfrentando la desigualdad de resultados. Esencialmente, establece un incremento de $18 mil mensuales en la subvención educacional para los alumnos provenientes de hogares considerados vulnerables. Originalmente el proyecto establecía este monto entre prekinder y cuarto básico pero el trámite en el Congreso lo extendió a toda la enseñanza básica, aunque con valores gradualmente decrecientes. El hecho de que este incremento sea por alumno es coherente con el mecanismo de financiamiento actual y corrige un error de diseño que el sistema venía arrastrando desde su origen, pero sobre el cual no existía tanta conciencia como en la actualidad. En efecto, en algún momento se pensó que bastaba ofrecer iguales posibilidades de acceso a esencialmente iguales condiciones de enseñanza. La evidencia internacional sobre determinantes de los aprendizajes, acumulada desde fines de los '60 hasta hoy, corrobora sistemáticamente una fuerte relación inversa entre los aprendizajes y el nivel socioeconómico o educacional de los adultos del hogar. Todos los países desarrollados toman en cuenta esto compensando a los alumnos de escuelas ubicadas en zonas más pobres con mayores recursos o dedicando una atención preferencial a estos alumnos. En Chile, ocurre lo contrario: los recursos de que disponen las escuelas son inversamente proporcionales al nivel socioeconómico o educacional de los hogares. El proyecto en trámite es un ejemplo de "buena" política, que merece ser destacado. En primer lugar, porque integra la evidencia nacional e internacional, proveniente de la investigación en distintas disciplinas. En segundo lugar, porque no se plantea una gran revolución que transforme radicalmente el sistema escolar, sino que ataca las causas de algunos de los resultados deficientes que observamos en la actualidad. Esta falta de equidad ha existido por siglos, pero la corrección debe hacerse allí donde el sistema actual falla, no donde nuestra ideología o nuestros intereses se sientan más cómodos. En tercer lugar, porque el trámite en el Congreso ha perfeccionado el proyecto original. La extensión de la subvención preferencial hasta octavo año básico es un ejemplo de ello. A esto debe agregarse la eliminación de la disposición que otorgaba menos recursos por alumno a las escuelas clasificadas "en recuperación", es decir las que obtenían más bajos resultados. Sin embargo, tres temas centrales aún no están resueltos. Primero, el proyecto no toma en cuenta uno de los problemas más discutidos en la investigación sobre los determinantes de los resultados de aprendizaje: el llamado "efecto pares". La subvención preferencial depende sólo de las características socioeconómicas individuales del niño, pero se sabe que mientras mayor sea la concentración de alumnos vulnerables en un establecimiento o en un curso, el efecto del nivel socioeconómico individual se refuerza. Hacerse cargo de este problema requeriría que los recursos crecieran en función de la proporción de alumnos vulnerables en una forma no lineal que, idealmente, sería necesario estimar empíricamente, y, al igual que el monto de compensación por alumno, evaluar periódicamente. Segundo, no hay unanimidad respecto de prohibir la selección y la expulsión por parte de los establecimientos, y hasta el momento la mayoría oficialista ha logrado impedirla sólo hasta el primer ciclo básico. En Estados Unidos, la comisión que ha analizado la introducción de un sistema de "vouchers" semejante al chileno es clara en recomendar un sistema aleatorio de selección de los estudiantes. ¿En qué otro sector de actividad se permite a los oferentes discriminar a qué consumidores van a atender y a quienes no? Tercero, no se avanza suficientemente en términos de establecer garantías exigibles y una mayor transparencia. Una vez que se hayan corregido las desigualdades de recursos ya no habrá excusas para los malos resultados. En otros rubros de actividad, una mala empresa simplemente quiebra. ¿Es justo que los estudiantes sigan siendo perjudicados por la ineficiencia de una escuela de mala calidad? ¿Otra generación de niños y sus familias perderá su tiempo y sus esperanzas porque seguiremos, como sociedad, protegiendo la mediocridad? Incorporar responsabilidad por resultados en el caso del sistema escolar requiere más que una simple obligación de asesoramiento técnico externo con la esperanza que eso llevará, algún día, a una escuela a mejorar. 

 

ANDIME:¿CRONICA DE UN CONFLICTO ANUNCIADO? O ¿LA PASION DE LOS DIRIGENTES GREMIALES?

Compañeras(os)

 La Coordinación Nacional de la Concertación del Mineduc realizo varios esfuerzos para evitar el conflicto en ciernes en Andime, adjuntamos carta que enviamos a todos los dirigentes nacionales. Lamentablemente nadie quiso conversar con esta coordinación y eso que los siete son militantes de partidos del bloque. Es lamentable el cuadro que se puede generar este viernes 27 en la Asamblea extraordinaria  del gremio en Algarrobo, entendemos las diferencias que existen en los dirigentes gremiales, pero nos parece increíble que no realicen una evaluación política de la coyuntura y puedan dar un triste espectáculo de quiebre y querellas por uno y otro al interior del gremio.Además  los momentos para el Mineduc son muy delicados, con los cambios que se anuncian obligan a todos los trabajadores a estar unidos y dejar las legítimas diferencias para otros momentos. Esperamos sinceramente que prime la cordura este viernes y pueda llegar a un acuerdo en que el gremio salga fortalecido y no seamos los militantes de la Concertación, cualquiera sea el color que provoca una crisis de magnitud insospechas. 

Secretaria General

Brigada

 Carta enviada a ANDIME

Señora Elsi Moreno Mayer

Presidente Nacional

ANDIME

Presente   

Por intermedio de  esta carta la Coordinación Nacional de la Concertación del Mineduc les solicita a UD y demás dirigentes nacionales de Andime, una reunión de análisis de la coyuntura del gremio, para que en conjunto podamos explorar alternativas de acercamiento de las posiciones existentes. 

Para los suscritos es altamente preocupante el conflicto planteado en vuestro gremio y como actores políticos nos interesa que la  máxima organización de los trabajadores del Mineduc pueda seguir interactuando al más alto nivel y en forma unitaria como históricamente  ha sucedido. 

Sugerimos posibles fechas y horarios para esta reunión: Lunes 23 de octubre 12 hrs o 18 hrs 

Esperando tener acogida con esta propuesta se despiden atentamente de UD y demás dirigentes nacionales     

Orieta Quinteros Muñoz                        PDC 

Millaray Iturriaga Valenzuela                 PR 

Jadille Baza Apud                                PPD  

Carlos Araneda Espinoza                    PS    

Santiago 20 de octubre 2006

Cc      

Miguel Verdugo           

Hugo Morales           

Manuel Alvarez           

Egidio  Barrera           

Nelson Viveros           

Mario Ulloa

 

 

La DC: ¿“arrastrando el poncho”?

Está en una situación complicada y difícil. Y eso explica y hace comprensibles conductas que no siempre son las mejores ni para la Concertación ni para el Gobierno. Lo malo está en que tampoco, a veces, esas conductas le sirven a ella.

24 de octubre 2006

 

Antonio Cortés Terzi

Poco importa lo que se diga y poco importa cómo, en realidad, se sucedieron los hechos, lo cierto es que la abstención de Chile en el asunto de la elección del Consejo de Seguridad de la ONU fue percibida como una imposición del PDC. Y ocurre así no sólo por el tono y exceso de declaraciones y de gestos de ese partido al respecto -cuyo summun fue la suerte de ultimátum de Gutenberg Martínez- sino, principalmente, porque la propia DC se ha encargado de dar la imagen de estar en una constante búsqueda de medición de fuerzas al seno de la Concertación y de dejar sentadas sus diferencias, incluso, con la Presidenta. En tal sentido, si bien la abstención pudiera sumarse como un “éxito” a la estrategia diferenciadora, también habría que agregarla a la lista de eventos que dejan la impresión de un partido que “anda arrastrando el poncho” y “armando roscas” en aras de reperfilar su identidad. La DC está en una situación complicada y difícil. Y eso explica y hace comprensibles conductas que no siempre son las mejores ni para la Concertación ni para el gobierno. Lo malo está en que tampoco, a veces, esas conductas le sirven a ella. Por el contrario. De hecho, hay en la DC una actitud o lógica general que resulta paradojal: reclama y pide a sus aliados y al gobierno comprensión y colaboración para superar las dificultades y las amenazas políticas y político-electorales que enfrenta, pero fácilmente se deja llevar por la tentación de jugar rudo con los unos y con el otro. La DC debería entender que la transversalidad concertacionista que existía y que tanto ayudó a salvar conflictos internos y a equilibrar las fuerzas de la Concertación se encuentra en extinción y en un estado muy feble. Y debería entender también que es ella la que hoy más requiere de reconstruir algún tipo de transversalidad que emule la preexistente. Necesidad que surge porque la relación institucional entre partidos no basta para los efectos de manejar discrepancias y competencias; porque es un mecanismo que tiende a resguardar lo más armónicamente posible los intereses de cada colectividad al seno de la Concertación, y porque la transversalidad le abre espacios “igualitarios” a los partidos o dirigentes partidarios para lucir mejor sus cualidades de conducción y articulación del bloque y con independencia de sus respectivas y circunstanciales fuerzas electorales y de representación parlamentaria. Pero muchos de los actos de la DC -como se dijo- operan como obstáculos para recomponer transversalidades, lo que de por sí es un propósito difícil de realizar porque, entre otras cosas, desagrada a fracciones de la Concertación que, de facto y curiosamente, conforman una suerte de transversalidad “anti-transversalidad”. Sectores importantes y protagónicos del PDC visualizan la situación partidaria como enrumbada hacia una “crisis catastrófica” y tienden a reaccionar con alarma, angustia y enojo, improvisando respuestas con fuerte carga emotiva o con estratagemas coyunturalistas incongruentes a una estrategia racional y viable de reposicionamiento del partido. No teman -habría que decirles- el 2009 no es el año del “fin de la historia”. Lo que a la DC le cuesta aceptar son dos axiomas: primero, que ningún partido puede ser eternamente la primera fuerza de un país y el eje conductor de una alianza y, segundo, que la pérdida de esas condiciones no conlleva fatalmente a una “crisis catastrófica”, aunque sí implica redefiniciones sustantivas en una amplia gama de campos y el reacomodo político-estratégico en virtud de la fuerza que efectivamente se tiene. Por otra parte, la DC debería entender que su situación está inmersa en procesos que cubre a las partes y al todo de la Concertación. Proceso que, en lo esencial, se refiere a necesidades y movimientos que impelen a una reidentificación, actualización y rearticulación de la centro-izquierda chilena. Por consiguiente, no está cerrada la competencia por la hegemonía político-cultural al seno de las corrientes que conforman esa centro-izquierda. Y, probablemente, el núcleo (sea partido, fracción, grupo, etc.) que mejor se desempeñe en ese proceso y que alcance los mayores espacios de hegemonía político-cultural dentro de una renovada centro-izquierda, será también el que, a la postre, reciba los mayores réditos políticos y político-electorales. Tal vez sea hora que la fuerte aspiración y vocación de la DC por representar al centro la vuelque a esfuerzos por ser centro gravitante en el plano político-cultural del proceso de recreación de la centro-izquierda. Claro, a esa función y finalidad no se llega “arrastrando el poncho”.

Vivan los jóvenes

Vivan los jóvenes

Si tuviéramos una juventud débil, entonces no habría problemas, no habría provocaciones ni bravatas. Por eso es bueno que cuestionen, que critiquen, que protesten, que vayan contra las leyes. Sólo siendo fuertes podrán desarrollarse como individuos y ciudadanos.

Angel Carcavilla

Me parece un excelente síntoma de este país las movilizaciones colegiales, okupas y anárquicas. ¿Cuándo sino a esta edad los jóvenes deben luchar por lo que creen, decir lo que piensan o lo que les molesta? Las protestas, las tomas de casas y colegios revelan que nuestra juventud está en forma, que es fuerte y, lógico, cuanto más fuertes, más problemas crean. Si tuviéramos una juventud débil, entonces no habría problemas, no habría provocaciones ni bravatas. Por eso es bueno que cuestionen, que critiquen, que protesten, que vayan contra las leyes. Sólo siendo fuertes podrán desarrollarse como individuos y ciudadanos. Me extraña el desconocimiento que hace el Gobierno de sus jóvenes, ¿o acaso les gustaría verlos sentados en un rincón no haciendo problemas y acatando órdenes sin chistar? Entonces, señores, nuestros jóvenes estarían muertos. Ya olvidaron a sus compañeros utópicos que se jugaron la vida. También los llamaron criminales, ¿se acuerdan? Ahora tampoco son criminales, como pretende estigmatizarlos el alcalde Labbé. ¡Además, con qué derecho él se atreve a hablar de criminales! Acá no ha ocurrido ningún crimen; por el contrario, después de esta movilización social va a nacer algo nuevo en ellos y, por supuesto, también en nosotros. No entiendo cómo el poder no es capaz de criticarse a sí mismo y comienza a corregir sus errores en vez de perder el tiempo buscándolos en sus jóvenes. Menos mal que no se visten como Rafael Araneda, qué bueno que no tratan de gustarle a todo el mundo, como Sergio Lagos. Fantástico que se rebelen a sus padres, a sus profesores, a su entorno, que no se dejen dominar. Nuestros jóvenes están vivos y su fuerza sólo puede ofender a los que se niegan a admitir que el mundo de hoy es totalmente diferente al que vivieron ellos. Quienes hoy reprimen a los estudiantes fueron al colegio hace 40 años y sus expectativas de vida son anticuadas. Ahora existen mejores medios de comunicación y una explosión de conocimiento que ha puesto en jaque a las visiones ideológicas y religiosas tradicionales. En vez de reaccionar con alharacas y miedos, el poder debería escuchar y aprender de los jóvenes. En la calle República 550 ocuparon un ex recinto de tortura, lo llenaron de talleres de arte abiertos a la comunidad. Están bajo amenaza de desalojo, los acusaron de tener una fábrica clandestina de molotov, de contrabandear literatura subversiva. ¿Cómo a esta altura de la democracia puede hablarse de literatura subversiva? ¿O pretenden quemar sus libros? No he visto a la ministra de Cultura haciendo causa común con ellos, cuando justamente el movimiento okupa está llevando la cultura a las masas gratuitamente, uno de los ejes programáticos de su ministerio. El Gobierno sólo ha tratado de ofrecer soluciones desesperadas, sin entender que la juventud rebelde seguirá su propio camino y vivirá su propia vida de acuerdo con sus deseos, totalmente contrarios a los ideales del poder. Por esto, ¡Vivan los jóvenes! LLAME YA! Pagina de organización de estudiantes en http://www.porlosestudiantes.tk