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TRABAJADORES PUBLICOS DEL PS MINISTERIO DE EDUCACION

SALUDO A LA MILITANCIA MINEDUC

Estimados compañeras(os)del Mineduc:

Hoy es una fecha importante para la democracia.

Nuestro partido cumple 74 años de existencia,  74 años de lucha inclaudicable en pro de la construcción de una sociedad con mayor justicia social, con mayor igualdad de oportunidades para todos, más pluralista, más fraternal, más solidaria, más libertaria y hoy, con más fuerza que nunca, más respetuosa de los derechos sociales y políticos de las personas, en especial de los marginados, de los más pobres.

Este nuevo cumpleaños nos presenta nuevos desafíos para el fortalecimiento interno de nuestro partido en la sociedad chilena: más democracia interna, más participación y acceso en las esferas de conducción para todos los militantes del país y no solo para unos pocos, mayor consecuencia política entre el discurso y la acción concreta en los diferentes frentes donde actuamos.

En lo educacional los desafíos son de gran envergadura, implementar la Ley de Subvención Preferencial, hacer realidad en el Congreso el proyecto de Ley General de Educación, legislar en torno a una Superintendencia de Educación y un nuevo sistema de administración de la educación municipal.

A nombre de cada uno de los integrantes del Directorio Nacional de la Brigada del Mineduc, les hago llegar un saludo fraternal a todas y todos los militantes y simpatizantes que, en cada Región, en cada Deprov del país, hacen esfuerzos por hacer realidad en la cotidianidad diaria del hacer, los principios y valores inspiradores del partido socialista.

Larga vida al Partido Socialista de Chile

19 de abril del 2007

CENA ANIVERSARIO DEL PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE

Estimadas y Estimados:

La Brigada Nacional celebró el aniversario del partido en el día de ayer en la Casa del Maestro.

Estuvo presente Jaime Prea dirigente nacional del Colegio de Profesores, Nelson Viveros dirigente nacional de Andime, Alejandro Traverso Seremi de la Secreduc RM, dos representantes del Comité Central, nuestros dirigentes nacionales de la Brigada asentados en la región: MEstimadas y Estimados:

La Brigada Nacional celebró el aniversario del partido en el día de ayer en la Casa del Maestro.

Estuvo presente Jaime Prea dirigente nacional del Colegio de Profesores, Nelson Viveros dirigente nacional de Andime, Alejandro Traverso Seremi de la Secreduc RM, dos representantes del Comité Central, nuestros dirigentes nacionales de la Brigada asentados en la región: Mario Ulloa Vice-Presidente, Eduardo Zamora Director, Gabriel Aranguiz dirigente regional y Carlos Baeza Presidente.

El Deprov Cordillera lo celebró en su jurisdicción.
ario Ulloa Vice-Presidente, Eduardo Zamora Director, Gabriel Aranguiz dirigente regional y Carlos Baeza Presidente.

El Deprov Cordillera lo celebró en su jurisdicción.

Preuniversitario popular, una tarea de los socialistas solidarios



Estamos en esta semana celebrando un aniversario más del Partido Socialista de Chile. Sobre eso apile palabras y trate de dar coherencia a un par de reflexiones en el articulo, 74 Los años en blanco y negro, (no es una crónica deportiva). En esta oportunidad se trata de plantear como los socialistas hacemos realidad los principios inspiradores de la revolución que dio sustento a nuestro ideario, libertad, igualdad, fraternidad.

Los trabajadores del ministerio de educación, creo que están en la mejor posición para plantearse este desafío de ser parte de un proyecto de colaboración y solidaridad con los estudiantes sin recursos, de las comunas mas desfavorecidas, es decir las más pobres y carenciadas. Junto a profesores y alumnos universitarios dimos vida a dos experiencias de preuniversitarios populares, uno en Puente Alto y otro en la Pudahuel. La verdad que fueron exitosos en cuanto a que jóvenes alumnos de colegios muy deficientes lograron ingresar a universidades tradicionales y tuvieron un apoyo y guía que les preparan para enfrentar la educación superior y técnica.

Estas experiencias contaron con el aporte desinteresado de profesores, estudiantes y profesionales que entregaron un día de trabajo gratuito a esta actividad. En el caso de puente alto fueron cerca de siete meses que a pesar de las inclemencias del tiempo, del desinterés de muchos y las promesas no cumplidas, sacamos adelante a un grupo de jóvenes que en todos momento supieron que esta iniciativa era de los socialistas.

El caso de Pudahuel si bien fue mas modesta por el número de participantes, sin embargo se logró el mismo resultado positivo, jóvenes con más herramientas y capacidades para enfrentar el desafío de la educación superior.

En ambos casos no fue fácil encontrar los profesores que estuviesen dispuestos a entregar sus conocimientos gratis. Más de alguno participo en alguna oportunidad, pero le falto la constancia necesaria y quizás el convencimiento. Por otro lado, la falta de recursos se hizo evidente y pudieron ser mejor estas iniciativas si hubiésemos contado con materiales y textos.

En estos momentos contamos con la experiencia y un grupo de personas que están dispuestas a enfrentar nuevamente desde la solidaridad socialista una tarea necesaria.

Si les interesa, si se sienten motivados, no duden en pedir más información y detalles. Lo realizado es perfectible indudablemente. Esto será posible en la medida que contemos con el talento y la experticia de quienes trabajan y sienten la educación como una vocación. Donde, cuando, como, eso es parte del necesario debate, luego, manos a la obra, la sociedad más justa, libre y fraternal debemos empezar a recrearla desde ya. Entonces socialistas de corazón, asumamos esta gran iniciativa, PREUNIVERSITARIO POPULAR SOCIALISTA.

Saludos fraternales en un nuevo aniversario.
Socialistas a Luchar Resueltos a Vencer
Carlos Riquelme A. cmriquelmearaya@gmail.com

CENA ANIVERSARIO 2007

Te queremos invitar a ser parte de una cena de camaradería Socialista.  Este jueves 19 de abril celebraremos un nuevo aniversario de la fundación del Partido Socialista de Chile.

 Estas cordialmente invitado-invitada a compartir, ya sea como militante, simpatizante o solo amigo del partido. Nos juntamos en la casa del maestro (moneda chica), Bulnes con Catedral, 19:00 (en punto). 

Los cupos por local son limitados, por consiguiente, ruego confirmar asistencia.

Convoca la Brigada Nacional del Mineduc.  

Adhesión: $3.500.-

  

Presidenta de La República Firma Proyecto que Reemplaza la LOCE

Santiago, 09 de abril de 2007
v      Nueva Ley General de Educación Calidad de la Enseñanza Para Todos los estudiantes de nuestro país.
v      Libertad de Enseñanza y Calidad de la Educación serán pilares fundamentales en la nueva plataforma educativa.
v      Establece derechos y deberes para sostenedores, profesores, alumnos, padres y apoderados, entre otros.
v      Se crea el Consejo Nacional de Educación, organismo democrático y representativo a cargo de definir el currículo, los estándares de calidad y la evaluación de los distintos sectores educativos.
La Presidenta de la República, Michelle Bachelet, acompañada de la Ministra de Educación, Yasna Provoste Campillay, encabezaron hoy la ceremonia de firma del Mensaje Presidencial que deroga la LOCEy la sustituye por la Ley General de Educación que establece un nuevo marco regulatorio para la educación pública y privada con mayores estándares de calidad, consagrando derechos y deberes para los distintos actores del sistema educativo.
Con el envío de este proyecto -que hace compatible la libertad de enseñanza con el derecho de todos y todas a una educación de calidad-, el gobiernoestá cumpliendo con el anhelo de distintos sectores ciudadanos de tener una normativa de carácter orgánico constitucional que fije y mejore los requisitos mínimos a exigir en cada nivel de enseñanza y las exigencias para el reconocimiento oficial de todos los establecimientos del país.
El nuevo cuerpo legal es el resultado del trabajo que realizó el Comité de Ministros conformado por las carteras de Interior, Secretaría General de la Presidencia y Hacienda, encabezadas la titular de Educación, Yasna Provoste, y recoge la diversidad de visiones propuestas por el Consejo Asesor Presidencial para la Calidad de la Educación en diciembre del año pasado, cuya finalidad fue generar las bases para una educación acorde a los nuevos tiempos.
La Presidenta Bachelet señaló que con esta Ley General de Educación se está dando un paso significativo en contra de la discriminación y a favor de la igualdad de oportunidades en la educación. “Teníamos el compromiso ante el país y la comunidad educativa de contar con una ley que contará con legitimidad popular. La LOCE tenía un origen autoritario, por eso había que contar con una ley que permitiera avanzar con fuerza hacia una educación de calidad y claramente la nueva Ley General de Educación va en ese camino”.
“Hoy cumplo con un compromiso con Chile. En las próximas semanas cumpliremos con el resto de nuestra agenda educacional, que va a dar respuesta no sólo al marco regulatorio, sino además al marco de la fiscalización, a la institucionalidad y al financiamiento. Porque la educación es nuestra prioridad para ese Chile más justo y moderno que queremos construir”, señaló la Presidenta Bachelet.
Por su parte la Ministra Yasna Provoste recalcó que esta nueva Ley General de Educación inaugura un nuevo ciclo en el desarrollo educacional chileno. “Esta parte de un principio: que la educación es un bien público fundamental, a la vez que es un derecho constitucional de los habitantes de este país. Su centro está en la formación de las personas, para que puedan crecer en todos los sentidos e interactuar entre sí. Su acento está puesto en la elevación de la calidad educacional para todos”.
La Ministra Provoste explicó además que el texto que ahora será sometido a discusión por el Parlamento “fija un nuevo rayado de cancha, más transparente, exigente y equitativo que vele por la calidad de los aprendizajes de todos los niños, niñas y jóvenes del país”.
Asimismo señalo que con este proyecto de Ley se elevarán las exigencias para ser sostenedor. “Sólo podrán ser sostenedores aquellas corporaciones municipales o fundaciones sin fines de lucro, situación similar a la que actualmente ocurre con la Educación Superior y que hace compatible la participación de entes privados en la entrega del servicio educativo. Se establecerá un plazo de cuatro años para que las entidades que actualmente tienen reconocimiento oficial puedan adecuarse a las nuevas exigencias”, manifestó la Secretaria de Estado.
Principios en que se funda la nueva Ley
·         Universalidad y educación permanente. La educación debe estar al alcance de todas las personas a lo largo de toda la vida.
·         Calidad de la educación. La educación debe propender a que todos los alumnos, independiente de sus condiciones y circunstancias, alcancen los estándares de aprendizaje que se definan de acuerdo a la ley.
·         Equidad del sistema de enseñanza. El sistema propenderá a la integración e inclusión de todos los sectores de la sociedad, estableciendo medidas de discriminación positiva para aquellos colectivos o personas que requieran de protección especial.
·         Participación. Los miembros de la comunidad educativa tienen derecho a ser considerados en el proceso educativo y en la toma de decisiones.
·         Responsabilidad. Todos los actores del proceso educativo deben ser evaluados y rendir cuenta pública respecto de sus logros educativos.
·         Articulación del sistema educativo. Las personas pueden entrar o salir de él, o cambiarse de modalidad, progresando en el sistema.
·         Transparencia de la información del conjunto del sistema educativo, incluyendo el de los resultados académicos.
·         Flexibilidad. El sistema debe permitir la adecuación del proceso a la diversidad de realidades y proyectos educativos institucionales.
Qué hace esta nueva ley
·         Regula el sistema escolar, entregando reglas claras para asegurar un servicio educativo de calidad para todos los niños, independiente de su condición social, económica, cultural o territorial. Establece claramente las condiciones y requisitos para la entrega del servicio educativo.
·         Obliga al Estado a velar por la calidad de la Educación. Consagra los deberes del Estado frente al sistema educativo, generando las condiciones necesarias para ello y verificando permanentemente su cumplimiento.
·         Establece derechos y deberes para todos los actores del sistema educativo y genera condiciones para una participación activa de todos ellos en el proceso educativo.
·         Equilibra el derecho a la libertad de enseñanza y a recibir educación de calidad. Los padres pueden escoger y acceder sin discriminación al establecimiento de enseñanza para sus hijos, y existe la libertad para abrir, organizar y mantener establecimientos educacionales.
·         Fortalece el desarrollo de un sistema escolar de calidad. Se generarán los mecanismos para contar con sistemas de evaluación de calidad de la educación de acuerdo a estándares que se definan nacionalmente. Además se deberán generar los apoyos técnicos y pedagógicos necesarios para mantener procesos de mejora continua en los establecimientos educaciones.
·         Establece criterios y condiciones de no discriminación y no selección asegurando igualdad de oportunidades para todos y todas. Así el Estado velará por la igualdad de oportunidades y la inclusión educativa.
·         Promueve la transparencia del sistema educativo, exigiendo la publicación y libre acceso a la información respecto a proyectos educativos, resultados académicos, evaluaciones docentes y recursos financieros.
·         Crea el Consejo Nacional de Educación, una instancia distinta a la actual (Consejo Superior de Educación) en la que estarán debidamente representados todos los actores del sistema escolar, con una clara vocación por escuchar la voz de la sociedad. Será el órgano que sancione la propuesta de currículo que haga el Ministerio, las propuestas de estándares, el plan de evaluación nacional de la calidad y se constituye en un órgano asesor en las materias que el Ministerio defina.
En su conformación se privilegiará la excelencia estableciendo altas exigencias de experiencia y de profesionalismo a sus miembros. Considera la elección de premios nacionales en distintas disciplinas aplicadas en los campos de la educación, representantes del sistema, docentes destacados o administradores. Es parte de una composición nueva, una mezcla de miembros o académicos de la educación superior con miembros del sistema escolar.
Principales diferencias con el antiguo cuerpo legal
·         La antigua LOCE carece de legitimidad democrática en su origen y objetivos. La nueva Ley recoge los avances y aspiraciones democráticas de un Chile moderno e inclusivo.
·         La LOCE fue pensada en función del problema del acceso a las escuelas. La nueva Ley responde a los actuales desafíos de lograr más calidad para todos.
·         La nueva Ley se hace cargo de un mundo en trasformación acelerada: sociedad del conocimiento, globalización, nuevas tecnologías. La LOCE lo ignora.
·         La LOCE se quedaba a medio camino en el rol del Estado y la necesidad de regulación pública. La nueva Ley, sin afectar la garantía de la libertad de enseñanza, fortalece el rol fiscalizador del Estado, basándose en políticas e instrumentos claros y transparentes propios del siglo XXI.
·         La LOCE es una ley pragmática y parca en principios y valores. La nueva Ley tiene densidad cultural y valórica, al consagrar principios, valores y objetivos ricos en sentidos.
·         La LOCE de 1990 era simplista al tener como referente sólo los tres grandes niveles de educación: básica, media y superior. La nueva ley supone un sistema educativo más complejo y a la vez más flexible. Hace justicia a la educación parvularia como nivel, a las modalidades de educación de adultos y especial, a las formaciones diferenciadas humanístico-científica, técnico-profesional y artística.
·         La LOCE era miope respecto a la diversidad. La nueva Ley la reconoce y la atiende.
·         La Ley de 1990 era una normativa relativa a la Enseñanza. La nueva Ley recupera el concepto más integral de Educación.
Deberes del Estado
v            Promover la educación parvularia y financiar un sistema gratuito para el pre kinder y kinder sin que éstos constituyan requisitos para el ingreso a la educación básica.
v            Financiar un sistema gratuito destinado a asegurar el acceso a la educación básica y media de carácter obligatoria.
v            Resguardar la libertad de enseñanza. Incluye el derecho de abrir, organizar y mantener establecimientos educacionales. Además de resguardar los derechos de los padres y alumnos que opten por la educación no gratuita.
v            Establecer mecanismos para asegurar la Calidad de la Educación estableciendo las condiciones necesarias para ello y verificando permanentemente su cumplimiento; realizar supervisión, dar apoyo pedagógico a los establecimientos  y promover el desarrollo profesional docente.
v            Mantener y proveer de información sobre la calidad y equidad del sistema y las instituciones educativas. Además de velar por la igualdad de oportunidades y la inclusión educativa que reduzcan las desigualdades.
v            Fomentar el desarrollo de la educación en todos los niveles y modalidades y promover el estudio y conocimiento de los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana, fomentar una cultura de la paz, estimular la investigación científica y tecnológica, la creación artística, la práctica del deporte y la protección y conservación del patrimonio cultural y medio ambiental de la Nación.
Deberes del Ministerio de Educación
v            Velar por la evaluación continua y periódica del sistema educativo a fin de contribuir a mejorar la Calidad de la Educación. Este comprenderá, a lo menos los logros de aprendizaje de los alumnos, el desempeño de los profesionales de la educación y el funcionamiento de los establecimientos educacionales.
v            La evaluación de los alumnos deberá realizarse conforme a criterios objetivos y transparentes establecidos en un reglamento, el cual deberá ser informado a los padres, apoderados y alumnos.
v            La evaluación de los docentes se efectuará de conformidad a la ley. Asimismo los establecimientos educacionales deberán desarrollar procesos de auto evaluación con el propósito de revisar las prácticas pedagógicas y de gestión.
v            Los resultados serán informados a la comunidad educativa, resguardando la identidad de los alumnos y de los docentes.

Algunos alcances al Proyecto de Reforma Previsional

Introducción

 

                La presidenta Michelle  Bachelet  ha calificado este proyecto como uno de los ejes centrales del  cumplimiento de  su programa de gobierno. No faltan los comentaristas políticos que, exageradamente, la llaman la  reforma del siglo. Chile es uno de los pocos países que tiene un sistema único de capitalización individual y, además,  junto con Brasil, ostenta el récord de la más mala distribución del ingreso. Este proyecto de ley incidirá en más de siete millones de trabajadores, afiliados o no al sistema de AFPs.

                 Considero que el análisis del proyecto presentado por el Ejecutivo exige, necesariamente, profundizar en los fundamentos ideológicos, políticos y sociales, que dieron origen al sistema de capitalización oligopólico, (capitalización individual). Por otro lado, considerando que las reformas al sistema de previsión social se prolongan extensivamente en el tiempo, es necesario considerar todas las variables al momento de aprobar un proyecto de tal envergadura.                El Sistema de Pensiones Solidarias (SPS) y el aporte previsional solidario, destinados a trabajadores y trabajadoras a partir de los 65 años de edad,  que no hayan cotizado nunca en las AFPs o, en el caso de la segunda modalidad, aquellos que tengan pensiones inferiores a $200.000, viene a cubrir el evidente fracaso del Sistema de capitalización oligopólica, el que deja fuera de toda protección social a más de la mitad de la población trabajadora.                 La Comisión nombrada por la Presidenta, encabezada por el ex jefe de Presupuesto, Mario Marcel, contó entre sus integrantes con una mayoría de ingenieros comerciales y sociólogos, sin considerar, al menos en sus miembros plenos, a los representantes de los trabajadores o a las personas que manifestaron críticas al sistema de AFPs. Es cierto, para ser enteramente justo, que las  Centrales de Trabajadores fueron citadas y escuchadas en las múltiples sesiones de audiencia que concedió la Comisión, pero podemos comprobar que, a pesar de la seriedad y contundencia de sus informes, estos no han sido considerados en el proyecto de ley.                 En el presente trabajo incluyo las declaraciones e informes de Cenda, del economista Manuel Riesco, del Colegio de Enfermeras y de otros Colegios profesionales, así como de la CUT, la ANEF, los partidos socialista, comunista, demócrata cristiano, por la Democracia, de los abogados laboralistas Diego Corvera y Ricardo Hormazábal, ambos de la Universidad de Chile. Es mi deber, como diputado, hacerme cargo de los aportes y críticas de los más variados sectores sociales e intelectuales que, muchas veces, por la monopolización de los medios de comunicación, favorables a los intereses de las AFPs,  que aportan a su financiamiento, no dan cuenta de estos análisis críticos a tan poderosos y oligopólicos sistema de capitalización empresarial.                 Para mayor claridad, he estructurado esta exposición en dos partes: en la primera analizo el descalabro del llamado Sistema de Capitalización Individual, en la segunda, planteo mis proposiciones para ser consideradas en la discusión del Proyecto de Reforma Previsional. 

Primera Parte: el fracaso del Sistema de Capitalización Individual

                               Chile es uno de pocos países del mundo en que los trabajadores entregan el 12% de su sueldo a sociedades anónimas, llamadas “administradoras de pensiones” que, prácticamente, pueden invertir en cualquier instrumento financiero sin la menor intervención del usuario, salvo la elección de uno de los cinco fondos existentes –de la A a la E -, los primeros con mayoría en renta variable (acciones) y, el última, con  renta fija. Todos estos instrumentos financieros dependen de los ciclos económicos de las Bolsas y de los mercados secundarios. No hay que ser experto en economía para constatar que, incluso, los bonos sufren depreciación de su capital en períodos de alta inflación y subida de tasas de interés. (Más adelante explicaré el efecto de los mercados financieros en el sistema de capitalización privada).    ¿Quiénes capitalizan en el sistema privado de previsión? Fundamentalmente las AFPs y las grandes empresas nacionales e internacionales. ¿Quiénes aportan el capital? Exclusivamente los trabajadores con un descuento obligatorio del 12% al 13% de su salario; además todos los chilenos (el fisco), por medio de los impuestos vía bonos de reconocimiento, incluidos en las cuentas individuales de quienes se cambian desde el sistema de repartos, administrado por el INP, al de capitalización indivdual AFPs. No existe ninguna empresa o sociedad anónima que administre la inversión de más de tres millones de trabajadores, cuyo monto ascendió al 70% del PIB el año 2005.                 En la mayoría de los países del mundo, incluido Latinoamérica, existe el sistema de reparto solidario o mixto, es decir, predomina la solidaridad sobre la capitalización privada. José Piñera, creador del sistema de la AFP, se jacta de haber convencido a muchos países de la adopción el sistema chileno. La verdad es muy distinta: ningún país desarrollado tiene un sistema único de capitalización privada, incluido Estados Unidos. En América Latina la mayoría de los países se aplican sistemas mixtos –es el caso de Colombia, Argentina, Brasil, Costa Rica, y otros. Una ínfima minoría tiene un sistema único de capitalización –Nicaragua y Salvador. Jamás los países desarrollados aplicarían las políticas radicales del Fondo Monetario.                 Para entender nuestro sistema previsional tendremos que recurrir, necesariamente, al metarrelato que lo inspira, es decir, al neoliberalismo que, a mi modo de ver, no sólo es una concepción del mercado como distribuidor de bienes y servicios, sino que es, a la vez, una utopía (en el sentido de mundos inexistentes) y una concepción del estado y la política e, incluso, una teología. Por consiguiente, sería un reduccionismo limitar este sistema a la visión tecnocrática de los mercados, (una forma de concebir el neoliberalismo por parte de algunos personeros de la Concertación).                 José Piñera, el padre de nuestro sistema previsional, se declara a sí mismo un servidor de los fundadores de esta cosmovisión, entre quienes se cuentan a Friedrich Hayek, Milton Friedman, Michel Novak, y otros. En el neoliberalismo hay diferentes visiones del papel del Estado y del mercado: la más radical es el llamado anarco-capitalismo  que, por cierto, se diferencia del anarco-comunismo,  por la divinización de la propiedad privada, en que el rol del Estado se reduce a proteger este bien (Estado gendarme). El ensayista Jorge Vergara (2005) aporta elementos importantes al análisis de la teoría política de Hayek: el individuo se reduce, solamente, a ser un sujeto del mercado, por consiguiente, se obvian todas las demás cualidades y valores de la persona humana. En el mercado hay triunfadores y perdedores: aquellos que son excluidos del mercado son “perdedores, tullidos e incapaces” que, por consiguiente, no merecen ningún tipo de auxilio estatal. Según este autor, es necesario distinguir – como lo hacía Aristóteles – entre la justicia conmutativa y la justicia distributiva; la primera se refiere a un trato igual para todos los seres humanos, sin distinción entre hombres y mujeres y ricos y pobres; la segunda, privilegia y defiende a los más débiles, (por medio de focalizaciones de subsidio. y otros). Hayek rechaza la justicia distributiva en cualquiera de sus formas. El Estado no puede ni debe ayudar a los perdedores del mercado.                 Un famosos autor sostiene, con razón, que las radicales recomendaciones del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial sólo son aplicadas en el tercer mundo, pues serían inaceptables e imposible de ser acogidas en los países del primer mundo. Es evidente que ningún canadiense, por ejemplo, estaría de acuerdo con un sistema único de capitalización individual.                 Hay teorías neoliberales monetaristas, como la de Milton Friedman, que aceptan en situaciones extraordinarias el papel subsidiario del estado; es el caso del sistema de previsión chileno, en que el estado se hace cargo de los trabajadores que no cubre el sistema de capitalización individual. Actualmente, esas personas tienen la posibilidad de postular a una pensión mínima asistencial que asciende a un monto de $44.000.                  El Proyecto que analizamos, a mi modo de ver, mantiene en lo esencial una concepción humanitaria reformada, de la famosa teoría de la “subsidiariedad del Estado”, es decir, en su versión chilena, que el Estado (todos los chilenos) se hace cargo del fracaso de las sociedades anónimas llamadas AFPs. Si consideramos que el sistema de pensión solidaria se hará cargo de más del 60% de los trabajadores jubilados, sin ningún aporte empresarial, ni menos de las AFPs, se hace evidente que el Estado se encarga de los más pobres y el mercado privado de los más ricos. Lo mismo ocurre con el sistema de salud: FONASA para los viejos y pobres e Isapre para los ricos.                 Esta concepción del Estado es contradictoria con la visión cristiana  del bien común y la gramciana de la cohesión y convicción de la hegemonía. Por lo demás, el Estado subsidiario no es nada nuevo en Chile: se aplicó, aunque en menor medida, en el caso de la CORFO, cuyo papel era salvar a las empresas quebradas; algo así ocurrió durante la dictadura de Pinochet cuando el Estado se encargó de la deuda subordinada de los Bancos, (aún no paga en muchos casos). Quien no entienda que el Sistema de Capitalización Oligopólica es la más perfecta expresión de las privatizaciones durante el régimen dictatorial, o es un fanático liberal, o un tecnócrata de la Concertación, convertido a esa ideología. Primera conclusión                 El Proyecto de Reforma Previsional que estamos analizando no cambia, en lo esencial, la concepción neoliberal de la subsidiariedad del Estado, sólo la remoza y, en algunos casos, la perfecciona, lo que equivale a darle validez democrática a un sistema ilegítimo en su origen y aún en su ejercicio, que no hace más que profundizar en la etapa más vulnerable del ser humano: las diferencias entre triunfadores y perdedores del mercado. Por cierto que la pensión básica es un avance y nadie lo niega, pero no cambia el concepto básico de subsidiariedad del estado.                             

¿A quién sirve el sistema de capitalización individual?

                 Según el economista Manuel Riesco, las AFPs han administrado, en quince años, (1990-2005), 23 billones de pesos chilenos, (millones de millones de pesos), el 70% del PIB del 2005. Según la Superintendencia de las AFPs, estas han ganado las siguientes cifras, desde 1997 al 2005: 1997: 17,48%1998: 20,46%1999: 20,412000: 50.11%2002: 35,77%2003: 25,57%2004: 24,70%2005: 22,22%                 Hay que considerar que estas ganancias no han sido afectadas por las crisis de los mercados financieros; al menos, entre los  años 1998 al 2000 vivimos tres crisis sucesivas, que reportaron pérdidas en las Bolsas mundiales: el “efecto tequila”, la crisis de los Bancos japoneses y la rusa. Al final del gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle el crecimiento fue negativo (-1). Es un milagro, no lo puedo considerar de otra manera, que las ganancias de las AFPs hayan sido tan explosivas. Quienes pagan las depresiones de los mercados son los usuarios; un solo ejemplo: el corto período de ajuste de los mercados (de mayo a julio de 2006), los Fondos A y B, los más riesgosos, perdieron entre tres y dos por ciento y el E, 0,50%. Por cierto que se recuperaron porque esto era un mero ajuste y no una crisis; lo mismo ocurrirá, seguramente, con la actual baja de los mercados, producto del desplome actual de las Bolsas mundiales, provocado por un conjunto de causas, entre ellas el control de la especulación en China, el anuncio de la recesión norteamericana y los problemas del Oriente Medio, pero la situación se pone grave si asistimos a un ciclo de recesión mundial, más o menos largo, o el efecto conjunto de bajo crecimiento de estados Unidos y una lata inflación, que podría obligar al FET, (Banco Central de Estados Unidos), a subir las tasas de interés; recesión más inflación sería equivalente, en leguaje neoliberal, a terminar su vida viejo, pobre y solo. ¿Quiénes ganan con el capital acumulado? Las grandes empresas, el capital financiero, (Bancos) y las AFPs. Si esto no es capitalización oligopólica, póngale ustedes mismos el nombre.                 El reciente acomodo de los mercados, que algunos equivocadamente llamaron “efecto arroz” comprobó, hasta la saciedad, que todos los mercados están interrelacionados, y sus motores principales son China y Estados Unidos, por consiguiente, la famosa diversificación “no meter todos los huevos en  una misma canasta” tiene muy poca aplicación en un mundo financieramente globalizado, salvo si se diferencian bonos de alta calificación, es decir, triple A, de la renta variable. Por lo demás, con tasas altas de interés e inflación, los bonos emergentes pierden valor, pues el “efecto manada” lleva a los inversionistas a los bonos de más alta calificación.                 Como sabemos, el usuario no controla en absoluto los fondos de inversión de las AFPs; hay una regla muy mínima  que “quién mejor defiende su capital que su poseedor”, sería como entregarle su casa a un ajeno desconocido. Segunda conclusión:                    Los  trabajadores quedan al vaivén de los ciclos del mercado, salvo que se crea que las Bolsas jamás suben y bajan y que el capitalismo crece lineal y en forma ininterrumpida hacia el paraíso de la rentabilidad. El posible que el Estado pueda controlar, por medio de las Superintendencias, pero tampoco tiene la omnisciencia de la regulación económica, en un capitalismo salvaje.  ¿Y qué ganan los trabajadores?                 En estados Unidos más del 50% de las personas encuestadas no sabe distinguir entre un bono y una acción, entre un préstamo y ser parte de una empresa. Pienso que en Chile esta falta de conocimiento puede ser equivalente o superior; encuestas recientes muestran que la mayoría no sabe cuánto ha ahorrado en la AFP, mucho menos cuáles son los beneficios del usuario y una ínfima minoría, a cuánto asciende la cuantía de los fondos de la AFP y los porcentajes de sus ganancias anuales.                 Las AFPs tienen  menos de la mitad de afiliados que el número de trabajadores dados a conocer por el INE (siete millones, trescientos noventa y cuatro mil quinientos seis), y cotizan sólo tres millones trescientos veintiún mil setecientos noventa y tres usuarios, por lo tanto, la capacidad de conquistar adherentes es bastante deficiente. El promedio de las cotizaciones anuales es de 4,5 meses, es decir, un trabajador necesitaría cuarenta años, aproximadamente, para acumular apenas veinte años; las lagunas son enormes y aún mayores en las mujeres. Para obtener una jubilación de $480.000 es necesario tener un ahorro entre ochenta y cien millones de pesos en la cuenta individual.                 Consideremos el mercado de trabajo chileno: según el PNUD, el 47,4% de los trabajadores recibe entre $90.000 y $120.000, menos del salario mínimo legal; entre $90.000 y $350.000, el 85% de los trabajadores; sólo el 15%, que recibe más de $350.000, sería susceptible de recibir  una jubilación medianamente digna.                 El fondo de las AFPs es de 72,5 millones de dólares anuales. Cómo se distribuye este total?:El 50% del fondo corresponde a 36 millones de dólares, están en las cuentas individuales de  550.000 cotizantes, es decir, el 7,5% del total de afiliados.El 50% restante corresponde a seis millones ochocientos cuarenta usuarios, es decir, el 92,5% de los afiliados,  los más pobres. Es evidente que las AFPs no sólo expresan la brecha social chilena, sino que la radicalizan. ¿Cuánto han costado las jubilaciones desde 1999 al 2005? Cuatro billones de pesos. ¿ Y quién las paga, según el economista Manuel Riesco? El Fisco que aporta 4,5 billones de pesos en bonos de reconocimiento; en opinión del mismo analista, si una mujer cotiza por el tope, 60 UF, sin ninguna laguna previsional obtendría, de 1981 al 2005, en sistema AFP, una jubilación mensual de $420.000. Si lo hiciera en el INP, sistema de reparto, obtendría 880.000, por consiguiente, con  el sistema AFP tiene un daño previsional de 460.0000 sin perjuicio de que en el INP la mujer cotiza el 18,5% de su sueldo y en el sistema privado cotiza el 10% .                 El promedio actual de fondos individuales acumulados es de $5.000.000, por lo tanto, no alcanza para una jubilación mínima y vitalicia. 

Tercera conclusión

                 La mayoría de los trabajadores desconoce el sistema de AFP y su densidad es muy baja. Por la precariedad de los sistemas de contratación, calidad y continuidad del trabajo, la mayoría de los trabajadores tiene un alto porcentaje de lagunas previsionales. El sistema discrimina, fundamentalmente, a las mujeres y a quienes reciben bajos salarios; sólo puede ser útil, aunque en condiciones inferiores al sistema de reparto, (solidario), a quienes ganan salarios superiores a $600.000,  lo que equivale a un ínfimo porcentaje de la población, (cercano a un 7,4%) que, como planteamos más arriba, tiene en sus cuentas individuales el 50% del fondo de las AFP.                      

 

Segunda parte: opiniones sobre el Proyecto de Reforma Previsional

 

Participación de los empleadores:

 

                En el sistema privado de capitalización los patrones no aportan ni un centavo a la cuenta individual  de sus  trabajadores, por el contrario, incumplen los  pagos de cotizaciones, incumplimiento que hoy asciende a 500.000 millones de pesos, lo que constituye un  delito- apropiación indebida de bienes, pertenecientes a sus empleados. Según Guillermo Arthur, coordinador de las AFPs, existe un sinnúmero de querellas ante los tribunales de justicia, planteadas por las AFPs. Es cierto que entre los empleadores se encuentran grandes empresarios, municipalidades y PYMES que, muchas veces hacen uso, a mi modo de ver, indebido, del dinero de los empleados. Se han planteado diferentes formas para enfrentar esta situación delictual:

1-       que las cotizaciones sean descontadas al  momento de la declaración de impuesto a la renta, algo similar a lo que actualmente se hace al no pago de pensión alimenticia.

2-       que se publiciten las empresas remisas a pagar.

3-       que el Estado no subvencione a ninguna de esas empresas.

4-       que este delito sea caratulado como de acción pública, es decir, que cualquier ciudadano pueda iniciar una querella.

5-       que el Sernac se haga cargo de la defensa del usuario

6-       que el Consejo de Defensa del Estado inicie acciones judiciales.

 

Estimo que los empleadores debieran ser partícipes del sistema de capitalización individual. Se han planteado algunas alternativas, que hago mías:

1-       que el empleador pague a las AFPs los gastos de administración de las cuentas individuales.

2-       Que pague los seguros de sobrevivencia e invalidez

3-       Que pague un tercio de la cotización

 

El sistema de pensiones solidarias

                 Como lo he planteado en la primera parte de mi trabajo, ante el rotundo fracaso del sistema de AFPs, el Estado tiene que hacerse cargo de su rol subsidiario que, en este caso, abarca a más del 75% de los trabajadores y que crecerá enormemente al incorporarse los trabajadores independientes. La pensión básica solidaria (PBS) asegura $60.000, el 2008 , y $75.000 el 2009. El gobierno plantea una transición entre el 2008 y el 2017; el Partido Socialista pretende acortarlo al año 2012. Según el texto propuesto, tendrían derecho a la pensión básica solidaria hombres y mujeres que hayan cumplido 65 años de edad y que pertenezcan al 60% más pobre del país. ¿Qué instrumentos se emplearán para discriminar entre ricos y pobres si se considera sólo el ingreso en el injusto sistema laboral chileno?  Más del 75% de los trabajadores declara ganar menos de $300.000 mensuales, es decir, a mi modo de ver, pertenecerían a la categoría de los pobres. Si consideramos que la media de ahorro previsional es de $5.000.000, casi ese mismo porcentaje no alcanzaría a una pensión mínima.                 Si agregamos el segundo beneficio, el aporte previsional solidario (APS) para quienes teniendo cotizaciones previsionales que no alcanzan a completar $200.000, mi Partido, el Socialista, pretende ampliarlo a $300.000, lo que me parece justo, pues incluiría a sectores medios empobrecidos.                 A  simple vista, el sistema de pensiones solidarias cubrirá, con un aporte mínimo, a la inmensa mayoría de los trabajadores, lo cual es positivo, pero hubiera sido mucho más deseable un sistema reformado de reparto, (los que trabajan financian las pensiones de quienes ya no hacen).                 No voy a extenderme en la discriminación que significa igualar la edad de los hombres y de las mujeres para acceder a los beneficios de pensiones solidarias. El argumento técnico que a mayor cantidad de años de cotización, la mujer tendría una mejor jubilación, la verdad, es que en el Chile hoy nadie contrata, ni siquiera en trabajos precarios, a personas mayores de 40 años. Por lo demás, las mujeres tienen, en Chile, salarios menores que los hombres, por un mismo trabajo, además de las lagunas por maternidad , y precariedad del trabajo. La diferenciación de edad ha sido uno de los temas que el PS ha planteado como necesario en la reforma previsional.                 Esta idea de justicia conmutativa tiene olor a teoría política de Hayek, quien sostiene que no debe haber ninguna diferencia de edad, de género, ni de riqueza, pues sólo el mercado regula la vida social. 

Las comisiones abusivas del Sistema Privado de Capitalización

                 Si sumamos la comisión de administración y los seguros de invalidez y supervivencia, las AFPs cobran al usuario entre el 20% y el 28% de su cotización; ninguna administradora de Fondos mutuos, que yo conozca, cobra ese precio. Se propone terminar con la comisión fija y sólo se mantendrá un porcentaje respecto a la cotización de cada trabajador que, a mi modo de ver, no deberá ser más de un 10% de su cotización.                 Es un abuso que de cada mil pesos que cotiza el trabajador, doscientos pesos vayan a las arcas de la AFP, por eso se explica que, en el año 2006, estas administradores hayan tenido un beneficio de 72,5 millones de pesos, y que su utilidad se haya incrementado en el 2006, respecto al 2005, en 39,58%, más que Ipsa en el mismo año y aún más que la rentabilidad del Fondo más riesgoso, el A, que pagó promedio 22,64%; si lo comparamos con el Fondo E, solo Bonos, el promedio es de 7%, en el mejor año de los instrumentos financieros; si lo vemos a largo plazo, normalmente la rentabilidad que logran los cotizantes corresponde a un promedio del 4%, es decir, un punto más que la inflación media. Como se podrá verificar, hay una tremenda distancia entre la comisión que enriquece las AFPs y los intereses captados por el usuario.  

La institucionalización del nuevo sistema de pensiones

                 Quiero destacar del proyecto, la comisión de usuarios del sistema de pensiones: es evidente que los más interesados en el resultado de sus pensiones son los mismos trabajadores, por consiguiente, a mi modo de ver, son ellos los que deben fiscalizar, tanto al sistema privado, como al solidario. Me parece que en su composición deben predominar los representantes de los trabajadores activos y, sobretodo, de los pensionados. Propongo que esta Comisión esté  integrada por dos representantes de los pensionados, dos representantes de los trabajadores, uno del Ejecutivo, uno de los abogados laboralistas y uno de las instituciones privadas. Esta Comisión deberá hacer públicas sus recomendaciones y, a la vez, podrá fiscalizar y colaborar con la Superintendencia de pensiones y el Instituto de Previsión Social.                 Los Centros de atención previsional integral - red de información y consulta en todas las Comunas del país, se convertiría en columna vertebral de la educación previsional, tarea para la cual existe un fondo, administrado por la subsecretaría previsión social. Creo muy importante que estos Centros estén estrechamente relacionados con la Comisión de usuarios y, ojalá, integrada por un representante de los pensionados, en cada una de las Comunas del país.  

 

Equidad etaria y de género

                 Me parece positivo la bonificación por hijo a todas las mujeres en edad de jubilar, pero su monto es pequeño: 12 meses de cotizaciones previsionales sobre el ingreso mínimo legal, por cada hijo nacido vivo; este bono incrementará la cuenta individual o, en su caso, el cálculo de la pensión básica solidaria. La pregunta que cabe es cómo la mujer podrá capitalizar con tan bajo monto. También coincido con el subsidio previsional a los trabajadores jóvenes, con la salvedad, por cierto, de que los empresarios paguen las cotizaciones a los trabajadores. Se ha comprobado que los empresarios han subutilizado las subvenciones fiscales de capacitación de los trabajadores y las ventajas tributarias en proyectos culturales, (la ley Valdés).  

La obligación de cotizar por arte de los trabajadores independientes

                 La cotización de los trabajadores independientes, 40% en los primeros cuatro años, y un 100% al décimo año, provocará un crecimiento enorme de las cotizaciones cautivas de los trabajadores, en el sistema de AFPs. Si se hubiera pensado una reforma radical del sistema previsional, esta hubiera sido una de las bases de un sistema mixto, que se aplica en la mayoría de los países del mundo.  Desafortunadamente, ni las conclusiones de la Comisión Marcel, ni el Proyecto presentado por el Ejecutivo lo conceptúan.  

Ingreso de la banca al sistema al sistema de capitalización privado

                 El sistema de AFPs se ha ido concentrando, de veintidós (1981) a seis AFPs en la actualidad. Algunas de ellas han quebrado, otras se han fusionado; la única AFP corporativa, Magíster, (del Colegio de Profesores), desapareció. La tendencia mundial a las fusiones se ha radicalizado en el sistema de AFP; por lo demás, sólo dos de ellas abarcan el 60% del capital y de los cotizantes. Por lo demás, muchas de ellas están relacionadas con financieras, como el Grupo Penta, dirigido por personeros connotados, que comandaron la campaña presidencial de Joaquín Lavín, y bancos como el Santander, (AFP Bansander), y el BBVA, Próvida.                  El Proyecto propone aumentar el número de participantes en la industria de las AFPs, permitiendo a los bancos y aseguradoras – y por qué no, digo yo -, corporaciones como las que dieron nacimiento a la AFP Magíster, Debemos considerar que las AFPs y los bancos constituyen los dos grupos de mayor rentabilidad en el país, que aumentarían enormemente su ya lucrativo negocio, Por lo demás, no estoy seguro que se mantenga la competitividad a lo largo del tiempo: la tendencia a la fusión y a la formación de carteles es una de las características del sistema financiero actual. Ocurre en los bancos, seguramente va a ocurrir en las empresas automotrices, (con la unión GM, Ford y posiblemente Toyota, y otras), lo mismo pasa en las petroleras y otros rubros.                 Se habla de una AFP estatal, el Proyecto lo hace posible, sería el Banco del Estado, que en algunos casos funciona como banco privado y, en otros, cumple con los fines sociales que le dieron nacimiento. Pienso que esta AFP estatal debiera diferenciarse de las privadas por privilegiar la solidaridad sobre el lucro.                 El Partido socialista propone la creación de una institución nacional, de carácter público, encargada de la recaudación y administración de las cotizaciones de los trabajadores, focalizando en AFPs la administración financiera y la búsqueda de la rentabilidad de los Fondos de los trabajadores. Creo que esta medida daría mucha mayor transparencia al sistema.  

Propuestas:

 1-       Que los empleadores se hagan partícipes en el pago de las cotizaciones previsionales de los trabajadores ya sea pagando los gastos de administración de las cuentas individuales o los seguros de sobrevivencia o invalidez o aportando un monto de la cotización.2-       Disminuir considerablemente las comisiones que perciben las AFPs por la administración de los fondos individuales y los seguros de invalidez y supervivencia a un monto máximo del 10% de la cotización.3-       Que en la composición de la comisión de usuarios del sistema de pensiones predominen los representantes de los trabajadores activos y sobretodo de los pensionados y que exista entre esta comisión y la Superintendencia de Pensiones y el Instituto de Previsión Social una relación directa y permanente.4-       La creación de una institución nacional de carácter público encargada de la recaudación y administración de las cotizaciones de los trabajadores.  Sergio AguilóMarco Enríquez-OminamiAlejandro Sule

La Concertación en tiempos de cólera

 

por  Jorge Arrate


El modelo político establecido en la Constitución de 1980 nos ha empujado a una forma viciosa de política. El poder económico, mediático y cultural de la derecha ha sido históricamente y sigue siendo desequilibrante. El centro y la izquierda han buscado el poder público para compensar el desbalance. Pero hoy su ejercicio se rige por normas que pudiéramos llamar “binominales” y que no han podido ser desterradas. Por esa vía, la derecha hace valer su potencia en el gobierno y el Estado, limita severamente las posibilidades de impulsar cambios desde el ejecutivo y condiciona fuertemente las conductas de los actores políticos colectivos e individuales.

Efectivamente, el sistema binominal y su modo de exclusión es también un mecanismo que ha contribuido decisivamente a configurar los partidos y sus relaciones políticas internas y externas. Por si fuera poco, sabemos que induce a muchos -entre ellos a una gran mayoría de los jóvenes- a auto excluirse de un sistema con opciones insuficientes que es parte de una armazón institucional destinada a impedir cualquier cambio social que sobrepase los límites del veto virtual del que dispone la derecha.

Pero no sólo los excluidos -un alto porcentaje de los chilenos habilitados para ejercer la ciudadanía- son víctimas del sistema binominal. La Concertación también lo es. Sus partidos se fundaron históricamente en los principios democráticos y han debido ajustarse a una forma de existencia que les ha sido impuesta por el “binominalismo”. En ese proceso, los partidos de la Concertación han llegado a ser virtuales federaciones de grupos de poder, en las que esos grupos se asocian o se disputan para hacer valer pretensiones corporativas, intereses políticos o aspiraciones de poder público. Cada uno vive, por otra parte, reproduce un cierto “binominalismo” en su interior.

De este modo, la Concertación ha tendido a convertirse en un actor político relativamente dócil en el escenario nacional y que genera en sus filas contingentes no adaptados portadores de desencanto o disidencia. La producción política constructiva, de proyecto social, de esperanza colectiva, de objetivos de largo plazo, son cada vez más débiles. Los partidos están cruzados por batallas campales internas entre tribus de identidades poco claras. Son batallas reguladas por el disciplinamiento que genera el ejercicio del poder público y por los intereses particulares que ha consolidado el sistema binominal.

En ocasiones la beligerancia desborda y cruzan espadas miembros de una y otra militancia, las más de las veces con lenguaje machista y sed de sangre que, en este caso, equivale a segundos de televisión o titulares en la prensa de derecha (prácticamente la única que existe...).
Desde su inicio, la transición ha estado marcada por la negociación y la búsqueda de acuerdos. Las transiciones europeas y latinoamericanas del último cuarto del siglo XX han sido procesos de negociación que funcionaron sobre la base de pactos, explícitos e implícitos, entre fuerzas que no pueden derrotarse estratégicamente la una a la otra. No estimo procedente condenar a la Concertación porque hizo lo que toda transición exige, si bien es legítimo debatir si lo hecho fue o no bien hecho, si la Concertación realizó su tarea con habilidad y con suficiente fuerza y convicción o no. Con esa óptica, sostengo que el “binominalismo”, más los otros ''candados'' de la transición, llevaron a la Concertación a una creciente relación de promiscuidad con sus adversarios, los partidos de derecha que compartieron las políticas de la dictadura de Pinochet y respaldaron su quehacer. Desde la cautela del gobierno de Aylwin -que al mirar hoy hacia atrás pudiera parecer excesiva, pero que en aquellos primeros años de democracia considerábamos una virtud y no un defecto- hasta los últimos tiempos del gobierno de Frei, la política de los “consensos” marcó la acción concertacionista y habilitó avances económicos, sociales y políticos limitados pero valiosos. Fue generando, sin embargo, un cambio cualitativo en la política chilena: la valoración positiva de la promiscuidad.
La prisión de Pinochet en Londres fue un punto de inflexión. Cuando la Concertación fue más allá de la responsabilidad jurídica que correspondía al gobierno, para internarse en la argumentación y solicitación política destinada a procurar la liberación de Pinochet y su regreso a Chile, se generó un modelo de ejercicio de la política que ha tendido a validarse. Es el modelo que yo denominaría “consensualismo binominal”, del acuerdo a dos bandas cerradas y a toda costa. En ese modelo conseguir el éxito demanda montarse sobre la cerca con un pie en un costado y el otro en el opuesto. Demanda “gestos” hacia un lado y “gestos” hacia el otro, para agradar a los adversarios y para recordar y hacer creer a los partidarios que se sigue siendo lo que se ha sido, a pesar de tanto “gesto”. Valora redes, más apreciables mientras mayor es su transversalismo político, social, cultural. Los vínculos de familia, la pertenencia a determinados sectores de la urbe, la historia educacional, todo aquello que indica que se es parte de la élite, o de alguna de las élites, son capitales simbólicos que se ponen en juego y reditúan. La indiferenciación política es el resultado y la percepción creciente es que cualquiera de las partes “binominales” que triunfe en la partida, nada fundamental se modificará.

Cuando corre algún aire de cambio más profundo, las alertas se encienden. Así pareciera estar ocurriendo con el actual gobierno. Las aguas subterráneas de la Concertación y de la Alianza por Chile, se han conmocionado y, bajo la superficie, buscan reestablecer un equilibrio en riesgo. La paridad de género enciende una luz roja. La píldora del día después también. La reforma previsional provoca severa inquietud en los círculos del capital financiero. La insistencia en derogar la ley de Amnistía, en generar cuotas femeninas en el Legislativo, en anunciar otro estilo de gobierno, un estilo “participativo”, rompen el rutinario y aceptable balanceo de las aguas. El compromiso reiterado con el reemplazo del sistema binominal y la sola mención de un plebiscito, aunque sea consultivo, producen nerviosismo extremo.
Se dirá que hay muchos temas, en especial económicos, que no han sido abordados por el gobierno, y es así. Pero los movimientos ya hechos han sido suficientes para poner en marcha los mecanismos estabilizadores del “binominalismo”, que defiende su existencia no sólo como sistema electoral sino como modelo político, a veces casi como formato cultural del país. Es que es muy difícil gobernar en Chile cuando se intenta tensionar los límites del escenario construido por las fuerzas que sostienen el “binominalismo”, aquellas que convergen en los pasillos interiores de la institucionalidad y, crecientemente, en las salas de directorio de las grandes empresas.

Más difícil aún es gobernar cuando la coalición que debe sostener al gobierno se deja despojar de su espíritu original de llevar adelante grandes proyectos. Cuando se constituyó la Concertación, se propuso la redemocratización de Chile. ¿Cuál es hoy su proyecto socio-cultural? Ya no existen “autocomplacientes” y “autoflagelantes” debatiendo líneas políticas y algo de lo que se llama un “proyecto de sociedad”. Durante un período largo, los debates de acallaron. En un momento un diputado socialista escribió un texto llamado “Chile entre dos derechas” y no generó debate de ideas, sólo enojo y ceños fruncidos. Un grupo de personas de diversas tendencias políticas publicó otro llamado “Enfrentar las desigualdades”, pero no logró suscitar una discusión profunda, ni siquiera una polémica. El largo plazo, el futuro, se organizaron en torno al bicentenario, un hecho simbólico interesante pero relativo al calendario, y no en torno a objetivos sociales, a metas concretas de más igualdad. Sólo el crecimiento económico ha sobrevivido como proyecto -anual, a veces trimestral- sospecho que no principalmente por su impacto positivo sobre la pobreza, sino porque el aumento de nuestro producto nacional se distribuye tan mal que ha habilitado a los ricos para aumentar su diferencia absoluta con los pobres y sostener niveles de vida propios de las naciones del primer mundo en una realidad que todavía corresponde al tercero.

Sin debate serio lo que vino después es la descarnada disputa de poder entre las tribus partidarias y la promiscuidad política. Y eso que halaga y contenta a los que quieren cambiar poco o nada: la indiferenciación.

No parece fácil que la Concertación se rehabilite, a menos que reviva el espíritu que la animó a impulsar las amplias convergencias ciudadanas que permitieron la victoria del NO. Volver a generar un momento semejante implica rechazar el “binominalismo” que nos ha invadido y recuperar el estatuto de la política en cada uno de los partidos. Pero no basta. Es preciso plantearse nuevas metas exigentes, capaces de convocar voluntades esperanzadas que tengan el coraje de emprender desafíos hoy día prohibidos por la hegemonía conservadora y la complicidad de una Concertación desgastada.



Jorge Arrate fue Presidente del Partido Socialista

El "tiro en el pie"

            Osvaldo Torres G.     Las declaraciones del presidente del Partido Socialista en cuanto a que un cambio de gabinete sería como “darse un tiro en el pie”, ameritan una reflexión política; toda vez que el cambio se ha producido. El Transantiago no sólo es un problema, también ha sido como un acelerador químico que precipita una situación que se hacía poco sostenible. Este grave problema se podrá resolver, con todos los costos que está pagando la población, pero no necesariamente superará las condiciones que lo produjo y lo prolongó sin haber tenido una rápida reacción política. El problema no es que la oposición haga oposición, más bien necesitamos de una oposición a la altura. Tampoco el problema es que los ministros no trabajen, pues Espejo lo hizo día y noche, al menos desde el 10 de febrero. El problema no es la descoordinación de las bancadas parlamentarias, pues siempre ha existido un cierto “celo partidario”. Incluso, el problema no son lo que algunos llaman los parlamentarios “polilla” por su fototropismo televisivo, o los intolerantes o los insolentes. Estos son sólo efectos de un proceso social y político que algunos dirigentes de la Concertación han interpretado erróneamente, lo que hace que operen con la idea que con más disciplina, con más sudor en la camiseta, con más monolitismo saldremos adelante. Los porfiados hechos muestran –particularmente en esta situación- algunas cuestiones que vale la pena considerar. - La presidenta tiene razón cuando señala que existe una ciudadanía más exigente de sus derechos y menos asustada con los traumas del período dictatorial, por lo que las políticas públicas requieren de una sensibilidad distinta a la tecnocracia que se formó y acostumbró a tomar decisiones con ausencia de los “beneficiarios”. Estos se han venido transformado en ciudadanos.

- El drenaje del apoyo social al gobierno, puede ser pasajero, pero no se explica exclusivamente por la crisis del Transantiago. Este debilitamiento del apoyo es particularmente sensible pues ocurre en un gobierno que prometió abrir espacios a la participación ciudadana y no hay un diseño para que se haga efectiva.

 

- Se ha hecho patente un distanciamiento mutuo entre la acción del Gobierno y los partidos que lo sostienen, lo que debilita a ambos actores ante los ciudadanos. Distanciamiento –que si bien es planetario- pues la política se hace impotente para resolver los problemas de los ciudadanos ante un agresivo mercado, adquiere su particularidad nacional cuando los partidos, en vez de proponer y confrontar ideas, se someten a funcionarios que poco conocen de la vida de la gente común o jamás sus ideas han sido puestas a prueba por la soberanía popular. La derecha contribuye entusiasta, con su estrategia de debilitar tanto al gobierno como a la política, para obtener ganancias por la presión de los poderes fácticos.

 - La Concertación tiene un Programa de Gobierno, que son ideas para una administración breve, pero carece de un proyecto de país que marque el ideario de los próximos 20 años, lo que aumenta la tensión interna entre los proyectos liberales, los populistas y los proteccionistas que conviven en su seno. Esto se puede resolver si primero se reconoce este hecho, para luego consensuar un Programa de profundización democrática e igualdad social, que impida la división de los dos bloques reformistas (DC y PS-PPD-PR) que fue –entre otros factores- lo que abrió paso a la era neoliberal y autoritaria. El reciente cambio de gabinete se hacía indispensable, pues se había conformado un cuadro de preocupante caída en el apoyo ciudadano al gobierno, falta de conducción política para sacar adelante los objetivos programáticos y distanciamiento con los partidos que lo apoyan. En ese escenario era impostergable la decisión tomada y, visto ello, los partidos debían desarrollar la iniciativa, dialogar con la presidenta, proponer salidas y orientaciones para precipitar un ordenamiento de las fuerzas que favorecieran sacar adelante las tareas urgentes y las comprometidas en la elección. El nuevo gabinete dio a luz y nada de lo anterior hizo la mesa socialista, debilitando aún más el rol del partido en el sistema político. Sin duda bajarán las tensiones, se respirará un ambiente político menos confrontacional al interior de la Concertación y el país, pues se da otro paso en ampliar las sensibilidades (partidarias) de la Concertación que quedan representadas en el Gobierno. Pero, si los dirigentes de la Concertación no sacan las conclusiones de los gruesos errores cometidos y proponemos vías para fortalecer el proceso de reformas políticas democratizadoras y de bienestar social, esa ciudadanía exigente puede –perfectamente- castigar al sistema político y a nosotros, con un incremento de las protestas (forma radical de insistir en sentirse incluido y partícipe) y el ausentismo de las urnas el 2008, provocando no sólo un debilitamiento del gobierno, sino también el de nuestra imperfecta democracia.